Desde hace dos meses “Alex”, un migrante colombiano que prefiere proteger su verdadero nombre, busca información para solicitar asilo en Manta.
Cuenta que salió desde el departamento de César a causa de la narcoguerrilla.
Hasta ahora ha tocado puertas de varias ong, donde lo han asesorado.
Federico Agusti, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ecuador, explicó que se considera una persona refugiada a quien huye de su país porque su vida está en riesgo debido a un conflicto armado, o persecución política, ideológica, religiosa, por su orientación sexual, identidad de género, entre otras.
Añadió que las personas refugiadas están protegidas por la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967.
“Uno de los principios más importantes que establece es el de No Devolución, que evita que los refugiados sean expulsados o devueltos a situaciones en las que su vida y libertad puedan verse amenazadas”, remarcó.
Agusti indicó que en la práctica apoyan con albergues temporales para quienes llegan al país sin lugar donde hospedarse, además de darles orientación legal e información para que conozcan sus derechos y cómo solicitar asilo.
“Realizamos talleres de emprendimiento y apoyamos planes de negocios con capital semilla para que inicien su emprendimiento”, dijo.
ACNUR tiene presencia en Ecuador desde el 2000, y desde junio de 2021 está en Manta.
Manabí es la tercera provincia con la población más alta de personas refugiadas y migrantes.
Agusti señaló que en Manabí viven unas 88.600 personas en movilidad humana, el 65 % de ellas está en Manta.
Entregan ayuda
La oficina de ACNUR en Manta ha distribuido kits de higiene, kits de bebés y kits de caminantes entre la población.
Quienes ingresen a Ecuador y hagan una petición de refugio deben hacerlo ante la Dirección de Protección Internacional (DPIN) del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.
Una vez que se presenta la solicitud, la DPIN analiza el caso. Mientras dura este análisis, la persona recibe una visa humanitaria con una vigencia de 6 meses.
Si la DPIN determina que la persona necesita protección internacional, se le otorga el estatus de refugiado y con él una visa de protección internacional, que tiene una duración de 2 años y puede ser renovada las veces que sean necesarias.

