Las lluvias iniciales del invierno, en Junín, han generado nuevos riesgos en la vía Junín-Portoviejo, afectando la variante provisional y amenazando la conectividad cantonal y provincial.
Las precipitaciones han comenzado a impactar el cerro Junín, una zona históricamente vulnerable a deslizamientos durante la temporada invernal en la provincia de Manabí.
Este sector alberga uno de los principales ejes viales del cantón, utilizado diariamente para el transporte de personas, productos y servicios esenciales.
El punto más crítico se localiza en el tramo habilitado como variante provisional, actualmente la única vía operativa tras el colapso anterior.
Antecedentes del colapso vial
Durante el invierno pasado, la vía principal Junín-Portoviejo colapsó por completo, dejando al cantón temporalmente incomunicado del resto de la provincia.
Ante esa emergencia, el alcalde Jonás Intriago activó al equipo técnico y operativo municipal para restablecer el tránsito vehicular.
La solución inmediata fue la apertura de un tramo alterno, construido con apoyo de la Prefectura de Manabí y, posteriormente, del MTOP.
Esta variante permitió recuperar la conectividad y evitar mayores afectaciones económicas, sociales y sanitarias para la población del cantón Junín.
Durante el verano, el Municipio insistió en la necesidad de una intervención integral para evitar nuevos colapsos en el cerro.
Los taludes fueron identificados como el principal riesgo geotécnico, debido a su inestabilidad y alta probabilidad de deslizamientos.
Advertencias técnicas y trabajos pendientes
La Alcaldía de Junín realizó reiterados llamados a la cartera de Estado correspondiente para estabilizar los taludes antes del inicio del invierno.
Estas advertencias se basaron en evaluaciones técnicas que señalaban la vulnerabilidad del terreno ante lluvias prolongadas o intensas.
Sin embargo, las obras no se ejecutaron de manera oportuna y quedaron interrumpidas con el inicio de la temporada invernal.
Con las primeras precipitaciones, el riesgo se mantiene latente y se agrava por la falta de trabajos estructurales en la zona crítica.
A esta situación se suma un nuevo factor: la socavación provocada por el flujo constante de agua en la variante provisional.
Este fenómeno compromete seriamente la estabilidad de la vía y aumenta el peligro para conductores y pasajeros.
Nuevo escenario de riesgo
La socavación ha comenzado a debilitar la base del tramo habilitado, generando preocupación entre autoridades y habitantes del cantón.
El constante paso de vehículos pesados incrementa la presión sobre una estructura que no fue diseñada como solución permanente.
Con la llegada del invierno, el temor de un nuevo colapso del cerro vuelve a instalarse en la población local.
Frente a la ausencia de una respuesta oficial del Ministerio, el alcalde Jonás Intriago dispuso acciones inmediatas a nivel municipal.
El equipo técnico fue activado para evaluar el nivel de riesgo, identificar zonas críticas y aplicar medidas preventivas temporales.
El objetivo es reducir amenazas, proteger vidas humanas y mantener operativa la conexión vial el mayor tiempo posible.
Respuesta municipal y medidas preventivas
Las acciones municipales incluyen monitoreo constante del terreno, drenajes provisionales y evaluaciones técnicas permanentes.
Estas medidas buscan mitigar los efectos de la lluvia mientras se espera una intervención estructural de mayor alcance.
La Alcaldía prioriza la seguridad de los usuarios y la continuidad del tránsito en este eje estratégico.
El burgomaestre ha reiterado que no permitirá que Junín y la provincia queden nuevamente incomunicados por falta de prevención.
Las autoridades locales advierten que, si las lluvias mantienen la intensidad del ciclo anterior, el riesgo de colapso aumenta.
El cerro Junín es considerado un punto crítico recurrente durante los inviernos más severos en Manabí.
Una vía estratégica para la provincia
Actualmente, la variante provisional es utilizada diariamente por unos 5 mil vehículos, según estimaciones municipales.
Por este tramo circulan transporte público, carga pesada, ambulancias y vehículos particulares de manera constante.
Su cierre tendría un impacto directo en la movilidad, el comercio y la atención de emergencias en la región.
La vía Junín-Portoviejo es un nexo vital que conecta al cantón con servicios básicos, mercados y centros de salud.
Su afectación no solo impactaría a Junín, sino también a cantones vecinos que dependen de esta ruta.
Por ello, las autoridades locales insisten en la urgencia de una solución definitiva y preventiva.
Con información de Erika Lucas

