La empresa estatal Petroecuador suspendió el despacho de diésel hacia la terminal de Barbasquillo, en Manta, desde este lunes 20 de abril a distribuidores de Manabí, quienes alertan sobre restricciones, incremento de costos y riesgo de desabastecimiento.
El presidente encargado de la Asociación de Distribuidores de Combustible de Manabí (ASODICMA), Colombo Arteaga, informó que la entrega de diésel comenzó a limitarse desde la semana anterior. Según explicó, inicialmente los distribuidores recibían solo el 50% del volumen solicitado, lo que ya generaba dificultades en la cadena de abastecimiento.
Con el paso de los días, la situación se agravó hasta llegar a la suspensión total del despacho en la terminal de Barbasquillo. Este escenario ha obligado a los operadores a buscar alternativas fuera de la provincia para mantener el suministro.
Entre las opciones disponibles, los distribuidores han sido redirigidos hacia ciudades como Santo Domingo, donde intentan obtener el combustible necesario, aunque con limitaciones en los volúmenes disponibles.
Incremento de costos y afectación operativa
El traslado de diésel desde otras provincias implica un aumento significativo en los costos logísticos. Según ASODICMA, el transporte puede alcanzar hasta 12 centavos por galón, mientras que el margen de ganancia de los distribuidores se sitúa en aproximadamente 9 centavos por galón.
Esta diferencia genera un escenario económico inviable para varios operadores, quienes no pueden asumir los costos adicionales sin afectar su rentabilidad. Arteaga indicó que los distribuidores no están en condiciones de subsidiar ni el transporte ni el combustible.
Como consecuencia, se prevé una posible reducción en las operaciones de distribución, lo que podría impactar directamente en el abastecimiento de estaciones de servicio en la provincia.
Falta de información oficial sobre las causas
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial detallado que explique las razones de la restricción y posterior suspensión del despacho de diésel. Según el gremio, las respuestas recibidas han sido limitadas.
Entre las versiones no confirmadas, se menciona el retraso en la llegada de un buque con combustible importado desde Estados Unidos. Sin embargo, esta información no ha sido validada por autoridades competentes.
Arteaga señaló que el sector ha solicitado explicaciones formales, pero no ha recibido detalles claros sobre la situación ni sobre los plazos para la normalización del suministro.
Impacto en estaciones de servicio y consumidores
La reducción progresiva en la entrega de diésel ya estaría afectando a varias estaciones de servicio en Manabí. Algunas habrían agotado sus reservas, mientras que otras operan con volúmenes limitados.
Ante esta situación, ciertos distribuidores han implementado medidas de racionamiento. Por ejemplo, clientes que solicitan 40 galones reciben únicamente 20, con el objetivo de prolongar el stock disponible.
El dirigente advirtió que, de mantenerse esta situación sin soluciones inmediatas, el desabastecimiento podría concretarse en el corto plazo, afectando tanto al transporte como a actividades productivas que dependen del diésel.
Dependencia de importaciones y capacidad de refinación
El abastecimiento de diésel en Ecuador depende en gran medida de la importación de derivados, debido a la limitada capacidad de refinación interna. Aunque el país produce petróleo, no logra procesarlo en volúmenes suficientes.
Según ASODICMA, en escenarios de escasez, la distribución prioriza provincias con mayor demanda, como Guayas y Pichincha, lo que deja a territorios como Manabí con menores volúmenes disponibles.
Finalmente, el gremio reiteró que la situación responde a factores externos relacionados con la importación y la planificación estatal. También destacó la incertidumbre existente sobre la fecha de normalización del servicio.
