Ecuador mantiene desde inicios de 2026 la implementación de un nuevo modelo de seguro agrícola denominado seguro paramétrico, una herramienta que determina las indemnizaciones con base en indicadores climáticos y no mediante inspecciones presenciales en los cultivos. Este mecanismo forma parte de un proyecto piloto impulsado junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y varias instituciones públicas y privadas.
El esquema busca ampliar el acceso al aseguramiento para los productores agrícolas y fortalecer la gestión del riesgo frente a eventos como lluvias intensas o sequías. Además, el modelo incorpora información satelital para verificar las condiciones climáticas que activan una cobertura.
Seguro agrícola incorpora el modelo paramétrico en Ecuador
El seguro agrícola paramétrico ya opera en distintos países de América Latina. Según Jorge Luis Morillo, coordinador de Iniciativas de Seguros y Financiamiento de Riesgos del PNUD, esta modalidad también funciona en Colombia, Perú, Chile, Uruguay, Argentina, México y República Dominicana.
Morillo explicó a diario El Comercio que este mecanismo forma parte de la iniciativa de seguros y financiamiento de riesgos del PNUD, presente en 39 de los 170 países donde desarrolla programas relacionados con la gestión del riesgo.
La implementación en Ecuador comenzó tras las reformas al Código Monetario y Financiero, aprobadas en septiembre de 2025. Ese cambio permitió habilitar por primera vez la comercialización de seguros paramétricos dentro del mercado ecuatoriano.
Antes de iniciar el piloto, el PNUD elaboró un diagnóstico sobre seguros y financiamiento de riesgos. El estudio, desarrollado durante 2023 y publicado en 2024, identificó que el seguro agrícola ecuatoriano no incorporaba innovaciones desde su creación en 2008 y que menos del 2 % de los agricultores contaba con una póliza.
Proyecto piloto para arroz y maíz
A partir de ese diagnóstico, el PNUD diseñó un proyecto piloto dirigido a productores de arroz y maíz, dos cultivos de ciclo corto. El desarrollo contó con la participación del Ministerio de Agricultura y Ganadería, la Junta de Política y Regulación Financiera, la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, Hispana de Seguros y Reaseguros, la Federación Ecuatoriana de Empresas de Seguros (Fedeseg) y el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología.
Asimismo, los productos paramétricos para lluvias extremas y sequía fueron diseñados por aseguradoras integrantes del Foro para el Desarrollo de los Seguros (IDF). Participaron AXA Climate, Guy Carpenter México Intermediario de Reaseguro S.A. de C.V. y Blue Marble, en coordinación con el Ministerio de Agricultura e Hispana de Seguros y Reaseguros.
El primer ciclo del proyecto se desarrolló entre enero y mayo de 2026. Durante esa etapa participaron 2.511 agricultores, distribuidos entre productores de arroz y maíz. La cobertura para arroz alcanzó 21 cantones de Guayas, Los Ríos y Manabí, mientras que la destinada al maíz llegó a 12 cantones.
Primer ciclo no activó pagos del seguro agrícola
Durante el desarrollo del primer ciclo, los registros climáticos no alcanzaron los parámetros establecidos para activar las indemnizaciones previstas dentro del seguro agrícola paramétrico.
Morillo explicó al citado medio que "durante ese primer ciclo, los indicadores de lluvia no llegaron al nivel establecido para activar el pago del seguro agrícola paramétrico".
El coordinador del PNUD añadió que el objetivo principal del piloto consiste en obtener experiencia técnica e identificar oportunidades de mejora antes de ampliar este tipo de cobertura. El programa cuenta con financiamiento del Gobierno de Alemania, que aporta más de 2,2 millones de dólares.
El modelo elimina la inspección en campo
El líder del ramo agrícola de Hispana de Seguros y Reaseguros, César Bowen, explicó a El Comercio que el modelo tradicional requiere la evaluación presencial de un perito, quien revisa inversiones, facturas y documentación conforme a la normativa vigente.
En contraste, el sistema paramétrico utiliza información satelital para validar las condiciones climáticas y determinar una eventual indemnización sin necesidad de realizar inspecciones físicas.
Bowen sostiene que "La disponibilidad de data satelital permite construir modelos de aseguramiento e indemnizar sin inspección física".
También señala que esta metodología adquiere relevancia cuando fenómenos climáticos dificultan el acceso terrestre hacia las zonas rurales, aunque aclara que el proyecto piloto actual no contempla eventos relacionados con El Niño.
Además, Bowen indica que el modelo ofrece capacidad de expansión para atender entre 200.000 y 500.000 productores, dependiendo de las necesidades de aseguramiento del sector.
La aseguradora obtuvo la autorización de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros para participar en el piloto, mientras la Junta de Política y Regulación Financiera aprobó la normativa específica para este tipo de seguros.
Morillo prevé que la regulación definitiva se publique durante el segundo semestre de 2026. Con ello, el producto dejará la fase piloto y las aseguradoras podrán ofrecer seguros paramétricos de manera regular dentro del mercado nacional.
Segunda etapa evaluará el riesgo por sequía
El proyecto avanza hacia una segunda fase centrada en la sequía. Esta cobertura corresponde al segundo ciclo agrícola del año y estará dirigida únicamente a productores que disponen de sistemas de riego durante la temporada seca.
Morillo explica que el equipo técnico identificó los cantones de Guayas, Los Ríos y Manabí con mayor número de productores y mayor historial de déficit hídrico.
La cobertura comenzará el 1 de agosto de 2026 y permanecerá activa hasta septiembre, periodo que concentra el mayor riesgo de sequía para esos cultivos. Según la planificación del proyecto, las actividades concluirán en febrero de 2027.
Durante el diseño del producto, agricultores participantes informaron que incluso con reservorios y sistemas de riego, las sequías intensas reducen la disponibilidad de agua durante la etapa final del cultivo. Esa situación afecta el desarrollo de las mazorcas de maíz y el llenado de la espiga de arroz.
El seguro agrícola complementa al seguro tradicional
Morillo señala que el seguro agrícola paramétrico no sustituye al seguro convencional. Ambos mecanismos pueden coexistir y ofrecer diferentes alternativas para la gestión del riesgo agrícola.
Además, el interés del sector asegurador continúa en crecimiento. Según el PNUD, varias empresas solicitan asistencia técnica para desarrollar sus propios modelos de seguros paramétricos de manera independiente al proyecto que actualmente ejecuta el Ministerio de Agricultura.