La decisión de la FIFA de dejar en suspenso la sanción impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun desató una nueva controversia en el Mundial 2026. La medida permitió que el atacante quedara habilitado para disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica, pese a haber sido expulsado en el compromiso anterior contra Bosnia y Herzegovina.
La determinación del organismo rector del fútbol mundial provocó reacciones inmediatas en Europa. El comisario europeo de Deportes, Glen Micallef, sostuvo que las decisiones relacionadas con las competiciones deportivas deben permanecer bajo la responsabilidad de las instituciones correspondientes y no de actores políticos.
Micallef expresó su postura mediante una publicación en la red social X, donde advirtió que cualquier influencia política sobre decisiones deportivas compromete la autonomía del deporte y puede afectar la independencia de las organizaciones encargadas de aplicar los reglamentos.
UEFA considera que la decisión afecta la integridad del torneo
La UEFA también reaccionó con un comunicado en el que calificó como "injustificable" la suspensión de la sanción automática que debía cumplir Balogun tras recibir una tarjeta roja. El organismo europeo afirmó que la medida representa un precedente sin antecedentes durante el desarrollo del torneo.
La entidad presidida por Aleksander Ceferin recordó que la suspensión de al menos un partido por expulsión constituye un principio establecido en el reglamento y no depende de una interpretación discrecional. Según la UEFA, esa norma garantiza condiciones iguales para todos los participantes de la competición.
Asimismo, señaló que otros futbolistas sancionados durante el Mundial cumplieron sus respectivas suspensiones sin excepciones. Por ello, consideró que modificar la aplicación de una sanción en plena competencia compromete la igualdad de trato entre los equipos y jugadores.
Organismos europeos defienden la aplicación uniforme del reglamento
En su pronunciamiento, la UEFA sostuvo que la credibilidad del fútbol depende de la aplicación uniforme de las reglas. Añadió que, cuando los responsables de hacerlas cumplir introducen excepciones, se debilita la confianza en la integridad de las competiciones internacionales.
El organismo europeo también advirtió que la decisión podría influir en futuras situaciones similares dentro del mismo Mundial, al abrir la posibilidad de que otros casos reclamen un tratamiento equivalente. Según la UEFA, ello podría afectar el desarrollo del campeonato.
Folarin Balogun fue expulsado por un pisotón sobre el defensor bosnio Tarik Muharemovic en el minuto 64 del partido de dieciseisavos de final. La sanción automática le impedía disputar el compromiso frente a Bélgica, aunque la FIFA resolvió suspender provisionalmente su cumplimiento, por lo que el delantero quedó disponible para el seleccionador estadounidense, Mauricio Pochettino. La decisión fue celebrada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó en la red social X que la FIFA había corregido "una tremenda injusticia".