Las Fuerzas Armadas del Ecuador asestaron un nuevo golpe a la minería ilegal al inhabilitar un campamento, dos excavadoras, una clasificadora, un motor de succión y 500 galones de combustible en la provincia de Morona Santiago.
El operativo forma parte de las acciones permanentes de control territorial orientadas a proteger los recursos naturales y combatir actividades ilícitas en la región amazónica.
Operativo militar
Personal militar ejecutó la intervención en coordinación con otras instituciones del Estado, logrando la inhabilitación y destrucción del material utilizado presuntamente para la extracción ilícita de minerales. Los operadores de la maquinaria abandonaron el área ante la presencia de las fuerzas de seguridad, según reportes habituales en este tipo de acciones.
Esta operación se alinea con la estrategia nacional de combate a la minería ilegal, que busca reducir el impacto ambiental y desarticular las economías criminales asociadas a esta actividad. Las autoridades destacaron que el material inhabilitado afecta directamente la capacidad operativa de estos frentes ilícitos.
Destrucción de lo incautado
La destrucción de dos excavadoras, una clasificadora, un motor de succión y 500 galones de combustible, junto con un campamento, representa una afectación significativa para las estructuras dedicadas a la extracción no autorizada.
Estos elementos son clave para el funcionamiento de las operaciones de minería ilegal en zonas de difícil acceso de la Amazonía ecuatoriana.
Las Fuerzas Armadas procedieron conforme a la normativa legal vigente, garantizando la destrucción controlada del material para evitar su reutilización.
Morona Santiago
Morona Santiago es una de las provincias más afectadas por la minería ilegal en el Ecuador. En los últimos años, operativos militares han reportado la inhabilitación recurrente de maquinaria pesada, campamentos y miles de galones de combustible en cantones como Gualaquiza, Tiwintza y Santiago de Méndez.
En 2025, las autoridades registraron decenas de intervenciones en la provincia, con resultados que incluyen la destrucción de excavadoras, clasificadoras y campamentos. Estas acciones responden al avance de actividades ilícitas que generan deforestación, contaminación de ríos y conflictos en territorios indígenas, principalmente shuar.