Los amantes de la cocina internacional mantienen al pollo tikka masala como una de las recetas más populares del mundo.

Este plato, elaborado a base de pechuga de pollo macerada, yogur natural, puré de tomate y una mezcla de especias llamada garam masala, nació de la fusión cultural entre cocineros del sur de Asia y los gustos locales del Reino Unido durante la segunda mitad del siglo XX.

El curioso origen de una receta global

Aunque popularmente se le asocia de forma directa con el territorio de la India, diversos registros históricos sitúan el nacimiento del pollo tikka masala en Glasgow, Escocia, durante la década de 1970.

De acuerdo con las crónicas gastronómicas británicas, un cliente habitual de un restaurante de origen pakistaní solicitó una salsa para acompañar su pollo tikka (que tradicionalmente se servía seco). El cocinero del lugar improvisó una salsa ligera utilizando una lata de sopa de tomate concentrada, yogur y especias, dando origen al emblemático formato actual.

Esta fusión convirtió al plato en un fenómeno cultural masivo, al punto de que las autoridades del Reino Unido lo declararon formalmente en su momento como un auténtico plato nacional británico. 

Ingredientes y cantidades para cuatro porciones

Para preparar un pollo tikka masala estándar se requieren insumos divididos en dos etapas esenciales. Para el marinado de la carne se necesitan 800 gramos de pechuga de pollo cortada en cubos, 150 gramos de yogur natural sin azúcar, 2 dientes de ajo rallados, 1 cucharada de jengibre fresco picado, 1 cucharada de jugo de limón, 1 cucharadita de comino molido y 1 cucharadita de cúrcuma.

Para confeccionar la salsa untuosa se deben asegurar los siguientes componentes: 1 cebolla grande finamente picada, 400 gramos de tomate triturado, 200 mililitros de nata líquida o crema de leche, 2 cucharadas de mantequilla, 1 cucharada de garam masala, 1 cucharadita de pimentón dulce o picante y un manojo de cilantro fresco para decorar al momento de servir.

El paso a paso para la cocción

El proceso de elaboración inicia colocando los cubos de pollo en un recipiente profundo junto con todos los ingredientes del marinado, cubriendo la carne por completo y dejándola reposar en el refrigerador durante al menos una hora.

Pasado ese tiempo, se vierte una cucharada de aceite en una sartén grande a fuego alto y se sellan los trozos de pollo durante cinco minutos, retirándolos cuando luzcan dorados por fuera aunque sigan ligeramente crudos por dentro.

En la misma sartén a fuego medio se derrite la mantequilla para dorar la cebolla picada por cinco minutos. Acto seguido, se añaden el jengibre sobrante, el ajo, el garam masala y el pimentón, removiendo las especias por un minuto para activar sus aceites aromáticos. Luego se incorpora el tomate triturado, permitiendo que la salsa se cocine a fuego bajo durante diez minutos hasta que reduzca su volumen.

Finalmente, se vierte la crema de leche y se regresan los trozos de pollo reservados a la sartén. Toda la preparación debe cocinarse junta a fuego lento por diez minutos adicionales, logrando que la salsa espese y el pollo termine su cocción interna.

El plato se sirve caliente y se acompaña de forma tradicional con arroz basmati o pan naan.