La República Democrática del Congo (RDC) registró más de 2.000 casos confirmados de ébola y 754 fallecimientos, según el más reciente balance de las autoridades sanitarias del país. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtieron que el brote se propaga a un ritmo acelerado, con transmisión en nuevas zonas y un incremento sostenido de contagios.
De acuerdo con MSF, en menos de cinco semanas el número de casos confirmados se triplicó y el de fallecimientos se quintuplicó, superando ya la mitad de los contagios registrados durante el brote de ébola de 2018-2020 en la RDC, que se prolongó durante casi dos años.
El brote afecta actualmente a cinco provincias del país y fue declarado oficialmente el 15 de mayo, tras detectarse varias muertes en la provincia de Ituri, ubicada en el noreste de la nación. Las autoridades también han confirmado algunos casos en la vecina Uganda.
La OMS alerta sobre cadenas de transmisión desconocidas
El director de Operaciones de Emergencia de la OMS, Chikwe Ihekweazu, informó que el 80 % de los nuevos casos de ébola no corresponde a personas identificadas previamente como contactos de pacientes confirmados, lo que evidencia la existencia de cadenas de transmisión desconocidas.
Según el funcionario, una parte importante de los pacientes falleció antes de poder recibir atención médica, lo que dificulta las labores de rastreo y control epidemiológico.
La OMS también señaló que la cantidad real de personas contagiadas con la variante Bundibugyo podría ser entre dos y cuatro veces mayor que las cifras oficiales disponibles hasta el momento.
Comienza un ensayo clínico
Ante la ausencia de vacunas y tratamientos aprobados para la variante Bundibugyo, la OMS anunció el inicio del primer ensayo clínico para evaluar la eficacia del antiviral obeldesivir como profilaxis posexposición en personas que estuvieron en contacto con casos confirmados.
El estudio, denominado EBO-PEP, analizará el uso del medicamento desarrollado por la farmacéutica Gilead Sciences, el cual se administra por vía oral y ha mostrado resultados favorables en estudios preclínicos frente a algunos filovirus, grupo al que pertenece el virus del ébola.
Las autoridades sanitarias y los organismos internacionales mantienen el llamado a reforzar las medidas de vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos y la atención médica para contener la propagación del brote.