En un reciente operativo desarrollado bajo la Estrategia Operacional 3D, la Policía Nacional de Ecuador logró desarticular una célula delictiva vinculada a "Los Lobos" en la provincia de Zamora Chinchipe. La intervención resultó en la captura de tres personas, identificadas bajo los alias "Jair", "El Gato" y "Patucho", quienes, según las investigaciones, se dedicaban a actividades de extorsión y microtráfico de drogas en el área minera de Chinapintza, ubicado en el cantón Paquisha.

Los agentes lograron frenar una serie de extorsiones en el sector minero al detener a estos presuntos integrantes de la organización criminal. Según reportes policiales, los detenidos exigían pagos de montos que oscilaban entre los 1.000 y los 2.500 dólares a comerciantes y trabajadores, utilizando amenazas explícitas para asegurar el cobro.

Métodos intimidatorios y red de amenazas

La investigación revela que los presuntos infractores empleaban aplicaciones móviles para enviar mensajes amenazantes y fotografías de explosivos. Esta táctica buscaba intimidar directamente a sus víctimas y se sumaba a un clima de inseguridad para los trabajadores del sector minero, especialmente quienes laboran en Chinapintza, una zona con actividad extractiva intensiva.

  • 1 arma de fuego
  • 1 cargador de pistola
  • Varios cartuchos
  • 1 motocicleta
  • 5 tacos de dinamita
  • Dinero en efectivo
  • Documentos bancarios
  • 2 terminales móviles
  • Sustancias catalogadas sujetas a fiscalización
  • Prendas de vestir

Los uniformados decomisaron estos elementos durante el operativo, elementos que presuntamente utilizaban para sus actividades ilícitas.

Impacto y respuesta institucional

Las autoridades adelantaron que la investigación se mantendrá abierta para aclarar la posible participación de otros miembros vinculados al grupo delictivo "Los Lobos", así como para identificar a víctimas adicionales de esta red de extorsión que, mediante intimidaciones y uso de artefactos explosivos, cometía delitos en la región.

Este golpe policial se enmarca en las acciones encaminadas a fortalecer la seguridad y a desarticular células delictivas que amenazan a los trabajadores y empresarios del sector minero, así como a la comunidad en general.

El despliegue contó con la participación de unidades especializadas y el respaldo de la fiscalía, buscando llevar ante la justicia a los responsables de actos que afectan la economía y la paz social en el sur del país.

La Policía Nacional reitera su compromiso de actuar de forma coordinada y efectiva frente al crimen, resaltando la importancia de la colaboración ciudadana en los procesos investigativos y de denuncia.