La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) decomisó 127 cigarrillos electrónicos (vapeadores) que incumplían la normativa sanitaria vigente durante un operativo realizado en Portoviejo, provincia de Manabí. La intervención, ejecutada junto con la Policía Nacional, respondió a una denuncia ciudadana presentada mediante la aplicación Arcsa Móvil y tuvo como objetivo verificar el cumplimiento de las disposiciones sobre productos con nicotina.

Según informó la entidad, los dispositivos fueron encontrados en una isla comercial ubicada dentro de un centro comercial de la ciudad. Durante la inspección, los técnicos verificaron que los productos no contaban con los pictogramas o advertencias sanitarias obligatorias establecidos por el Ministerio de Salud Pública (MSP).

Además, las autoridades detectaron que algunos de los cigarrillos electrónicos exhibían advertencias sanitarias con imágenes correspondientes a hace dos años, lo que incumple la normativa vigente sobre etiquetado de productos derivados del tabaco y nicotina.

Denuncia ciudadana originó el operativo

Arcsa informó que la inspección fue posible gracias a una alerta ingresada por un ciudadano a través de la aplicación Arcsa Móvil, herramienta habilitada para reportar presuntas irregularidades sanitarias en establecimientos y productos comercializados en el país.

Como resultado del operativo, los 127 vapeadores fueron retirados del mercado por no cumplir con las exigencias legales relacionadas con el etiquetado sanitario. La institución recordó que estas advertencias buscan informar a los consumidores sobre los riesgos asociados al consumo de productos con nicotina.

Las evidencias fueron retiradas de circulación conforme a los procedimientos establecidos por la autoridad sanitaria, mientras continúan las acciones de control para verificar el cumplimiento de la normativa en establecimientos comerciales.

Ley de Tabaco establece multas y decomiso

Arcsa recordó que la comercialización de productos con nicotina que no cuenten con las advertencias sanitarias obligatorias constituye un incumplimiento del artículo 36 de la Ley Orgánica para la Regulación y Control del Tabaco.

La normativa dispone que los productores y comercializadores que incumplan las reglas de etiquetado podrán recibir multas de entre 50 y 100 remuneraciones básicas unificadas. En caso de reincidencia, la sanción aumenta a 100 y 200 remuneraciones básicas unificadas, además de la clausura temporal del establecimiento por hasta ocho días. Si la infracción se repite nuevamente, la clausura podrá extenderse hasta 15 días, junto con una nueva multa.

La legislación también establece que la Autoridad Sanitaria Nacional procederá a la incautación de los productos que incumplan las disposiciones sobre etiquetado sanitario.

Arcsa reiteró que la ciudadanía puede reportar posibles irregularidades relacionadas con productos del tabaco y cigarrillos electrónicos mediante la aplicación Arcsa Móvil, disponible gratuitamente para dispositivos Android y iOS, con el propósito de fortalecer la vigilancia sanitaria en el país.