Las autoridades de la Policía Nacional decomisaron 1,2 toneladas de clorhidrato de cocaína que se encontraban ocultas en el interior de un contenedor cargado con puré de banano de exportación. El hallazgo de la sustancia ilícita, cuyo destino final era el mercado de Letonia en Europa, se registró este domingo 26 de julio de 2026 durante un operativo de control antinarcóticos ejecutado en la ciudad de Guayaquil.

El ministro del Interior, John Reimberg, informó sobre el procedimiento a través de sus redes sociales oficiales, detallando que los agentes especializados detectaron la carga tras una inspección minuciosa. Durante el registro al contenedor, los uniformados localizaron un total de 35 maletas que contenían la sustancia ilícita camuflada minuciosamente entre los empaques del producto agrícola.

Más de 1.000 paquetes incautó la Policía

Según el reporte oficial emitido por la institución policial, los agentes antinarcóticos incautaron un total de 1.215 paquetes rectangulares de cocaína, con un peso exacto equivalente a 12′052.800 dosis. Un aspecto relevante del hallazgo es que los bloques incautados se encontraban etiquetados e identificados con la marca distintiva de una reconocida firma de vehículos automotores, así como con la figura estilizada de un personaje militar.

Como parte del protocolo y la fijación de evidencias, las fuerzas de seguridad retuvieron el contenedor utilizado para el transporte de la mercancía, junto a tres sellos de seguridad que fueron ingresados bajo estricta cadena de custodia para las pericias correspondientes. Las autoridades no ofrecieron detalles adicionales sobre el puerto o recinto específico en el que se efectuó la detección.

Más de 50 millones de dólares en Europa

En cuanto a la valoración económica del alcaloide en el comercio transnacional, la información oficial señala que el cargamento alcanzaría un valor aproximado de 36,1 millones de dólares en el mercado de Estados Unidos y ascendería a unos 56,3 millones de dólares en el mercado del continente europeo.

Tras la ejecución del decomiso, la Fiscalía General del Estado y las unidades de inteligencia antinarcóticos iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar la procedencia exacta del cargamento, identificar a la empresa exportadora involucrada en la logística y dar con la ubicación de las estructuras criminales responsables de este intento de tráfico de drogas a gran escala.