La Selección de Noruega protagonizó una de las mayores sorpresas en la historia de la Copa del Mundo al eliminar a la pentacampeona Brasil en un electrizante partido de octavos de final disputado en América del Norte.

Detrás de este hito futbolístico se encuentra la figura de su director técnico, Stale Solbakken, de 58 años, quien lideró tácticamente la victoria de la escuadra nórdica casi un cuarto de siglo después de haber sobrevivido a un paro cardíaco que lo mantuvo clínicamente muerto durante siete minutos.

Desempeño de Noruega bajo el mando de Stale Solbakken

El compromiso se definió gracias a una destacada actuación colectiva y, de manera particular, por el desempeño del delantero Erling Haaland. El atacante del Manchester City anotó dos goles frente a Brasil, acumulando un total de siete anotaciones en lo que va del torneo, una cifra que lo sitúa al nivel estadístico de leyendas internacionales como el argentino Lionel Messi y el francés Kylian Mbappé.

Con este resultado, el combinado europeo aseguró de forma inédita su presencia entre los ocho mejores equipos del planeta.

La victoria desató celebraciones tanto en las gradas como en el banquillo, donde Solbakken se fundió en un emotivo abrazo con su familia. La trascendencia del triunfo evoca directamente el trasfondo personal del estratega, cuyo destino cambió radicalmente el 13 de marzo de 2001 cuando defendía los colores del FC Copenhagen de Dinamarca.

Durante una sesión de entrenamiento, el entonces futbolista se desplomó en el campo de juego debido a un colapso cardíaco fulminante.

El día que el corazón del entrenador se detuvo

Aquel incidente médico requirió la intervención inmediata del doctor del club danés, Frank Odgaard, quien constató que el corazón de Solbakken se había detenido. El jugador permaneció sin signos vitales durante siete largos minutos antes de poder ser reanimado en la ambulancia rumbo al hospital, donde posteriormente pasó 26 horas en estado de coma. "Mi madre me contó que mientras viajaba a donde yo estaba, sin saber mi estado real de salud, estuvo pensando en cómo organizar mi funeral", reveló el técnico al periódico italiano Gazzetta dello Sport.

Los exámenes médicos posteriores determinaron que el origen del ataque cardíaco fue una deficiencia cardíaca congénita, un diagnóstico que obligó al mediocampista a anunciar su retiro definitivo de las canchas a los 33 años de edad.

Tras la implantación de un marcapasos artificial, Solbakken decidió reorientar su carrera profesional hacia la dirección técnica, iniciando un periplo que lo llevó por diversos banquillos de las ligas de Alemania, Inglaterra y Dinamarca.

El actual éxito de Noruega en la cita mundialista de 2026 representa la consolidación de un proceso a largo plazo encomendado a Solbakken en diciembre de 2020. A pesar de no conseguir la clasificación para el Mundial de Catar 2022 ni para la Eurocopa 2024, la federación de su país respaldó el proyecto deportivo estructurado alrededor de una generación de futbolistas de élite que incluye a Martin Odegaard (Arsenal) y Alexander Sørloth (Atlético de Madrid).

De Francia 1998 a la consolidación del proceso actual

El camino de La Tri del Norte hacia los cuartos de final de 2026 incluyó una campaña destacada en las eliminatorias de la UEFA, donde el equipo lideró de forma invicta el Grupo I sumando ocho victorias, superando a rivales de la talla de Italia.

Ya en la fase final del torneo en Norteamérica, Noruega avanzó como segunda del Grupo A detrás de Francia, eliminando consecutivamente a Costa de Marfil en dieciseisavos de final y ahora al combinado brasileño.

Este triunfo histórico guarda un paralelismo directo con los antecedentes del propio Solbakken, quien como jugador formó parte de la selección noruega que derrotó a Brasil en el Mundial de Francia 1998, la cual era, hasta la fecha, la última gran hazaña del balompié de esa nación.

"Estos muchachos no solo cambiaron la historia del fútbol noruego, sino la historia de su país en general", declaró el entrenador tras finalizar el encuentro de octavos de final.

Con el boleto asegurado a la siguiente ronda, Noruega aguarda por su próximo rival para intentar extender su racha histórica en el campeonato.

Solbakken, quien porta un marcapasos desde hace 25 años, ha demostrado que las segundas oportunidades en la vida pueden traducirse en páginas doradas para el deporte de su país.