Las autoridades sanitarias del Reino Unido confirmaron una nueva muerte de un adulto por sarampión mientras continúan aumentando los casos de la enfermedad en Inglaterra. Según la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA), hasta el 6 de julio se habían registrado 883 casos confirmados en lo que va del año, lo que ha llevado al Gobierno a reforzar el llamado a la vacunación infantil.
El fallecimiento se produce después de que en junio se reportaran las muertes de dos menores a causa del virus. De acuerdo con las autoridades sanitarias, el adulto fallecido presentaba una enfermedad inmunológica subyacente, condición que incrementaba el riesgo de desarrollar complicaciones graves.
Los datos oficiales indican que la región más afectada es el centro de Londres, donde la mayoría de los casos confirmados corresponde a niños de 10 años o menos.
Gobierno insiste en la vacunación
Ante el incremento de contagios, el Gobierno británico reiteró la importancia de que los menores completen el esquema de inmunización para reducir la transmisión del virus y proteger tanto a la población infantil como al resto de la comunidad.
Las autoridades informaron que mantienen contacto con alrededor de un millón de familias cuyos hijos no han recibido todas las dosis recomendadas de la vacuna contra el sarampión.
Durante los tres primeros meses del año, únicamente el 84 % de los niños recibió las dos dosis recomendadas de la vacuna, según las cifras oficiales.
Cobertura vacunal y situación epidemiológica
La vacuna triple vírica (MMR) protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola, y constituye la principal medida de prevención frente a estas enfermedades.
A comienzos de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) notificó que el Reino Unido había perdido el estatus de país libre de transmisión endémica del sarampión, tras detectar un aumento sostenido de casos y un estancamiento en las coberturas de vacunación.
Las autoridades sanitarias continúan realizando campañas de información y seguimiento para incrementar la cobertura vacunal y contener la propagación del virus entre la población.