Ecuador mantiene activa su campaña de vacunación contra el sarampión debido al incremento de contagios en América y la alerta sanitaria declarada en Perú. La medida busca proteger a la población, especialmente a niños con esquemas incompletos, y preservar el estatus del país como territorio libre de esta enfermedad.
La campaña se desarrolla desde febrero de 2026 bajo la coordinación del Ministerio de Salud Pública (MSP). La estrategia cobró mayor relevancia tras los reportes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que registró 20.332 casos confirmados de sarampión en 16 países y territorios de América, cifra que representa un incremento del 276% frente al mismo período de 2025.
Del total de casos, el 98% se concentra en México, Guatemala, Estados Unidos y Canadá, tres de ellos sedes del Mundial de la FIFA 2026. A esto se suma la situación de Perú, que supera los 500 casos confirmados y declaró una alerta sanitaria por el aumento de contagios en el sur de su territorio.
Vacunación anticipada en zonas fronterizas
Frente a este escenario, Ecuador adelantó su campaña de vacunación contra el sarampión. Las primeras acciones se ejecutaron en El Oro, Loja y Zamora Chinchipe, provincias ubicadas en la frontera con Perú.
La directora nacional de Inmunizaciones del MSP, Cristina Jácome, explicó que la decisión respondió a una alerta epidemiológica detectada entre Tumbes y Huaquillas. Con el avance de la campaña, la cobertura se amplió a las 24 provincias del país.
Según datos oficiales, hasta la fecha se han aplicado 366.140 dosis de vacunas contra el sarampión. La campaña incluye a niños de entre seis y once meses debido al contexto epidemiológico actual. En este grupo ya se vacunó a más de 10.000 menores.
Sin embargo, las autoridades identificaron un desafío adicional. Muchos niños acumulan retrasos en la aplicación de la primera y segunda dosis de la vacuna triple viral, conocida como SRP.
"La campaña está volcando esfuerzos para concientizar a los padres y que permitan la vacunación. A pesar de esto, nosotros hemos logrado vacunar solamente a 25.883 con la SRP2 y 10.138 niños con la SRP1, en edades entre 2 y 6 años, que son los que están rezagados de los años anteriores", señaló Jácome.
Niños rezagados y adultos también reciben dosis
El MSP insiste en la importancia de completar los esquemas de vacunación. Jácome indicó que algunos padres consideran suficiente la protección recibida durante el primer año de vida, por lo que dejan pendientes dosis posteriores.
"No todos los papitos les están vacunando a partir de que cumplen un año. Creo que tienen mucho miedo y les cuidan cuando son bebitos chiquitos. Pero a partir del año, los papitos se confían de que esas vacunas ya les están protegiendo y realmente no es así", manifestó la funcionaria.
La campaña también incluye a personas mayores de 15 años. Hasta la primera semana de junio, la cobertura nacional alcanzó el 34%, superior al promedio histórico de entre 20% y 22% para esta época del año.
Las cifras muestran la aplicación de 11.852 dosis en personas de 15 a 19 años, 26.605 dosis en el grupo de 20 a 26 años y 67.432 dosis entre 27 y 55 años.
Además, el MSP informó que mantiene disponibles 700.000 dosis almacenadas y ha instalado puntos de vacunación en diferentes accesos al país.
Una enfermedad altamente contagiosa
El profesor de Microbiología de la Universidad San Francisco de Quito, Daniel Garzón, recordó que el sarampión figura entre las enfermedades más contagiosas conocidas.
"El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que existen. La ventaja, en comparación al Covid, es que tenemos una vacuna que funciona súper bien", afirmó.
De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, una persona con sarampión puede contagiar a entre nueve y diez personas que no estén vacunadas.
Los principales síntomas incluyen fiebre alta, erupción cutánea, tos, conjuntivitis y malestar general. En algunos casos pueden presentarse complicaciones neurológicas graves y secuelas permanentes.
Las autoridades sanitarias reiteran que la vacunación contra el sarampión sigue siendo la principal herramienta para prevenir contagios y evitar brotes en Ecuador.
