La fe vuelve a movilizar a miles de creyentes en Guayaquil. La tradicional peregrinación al Santuario de Schoenstatt se realizará el próximo sábado 9 de mayo de 2026, en vísperas del Día de la Madre, con una participación estimada de más de 10 mil feligreses provenientes de distintas provincias del país.
Desde ciudades como Manta, Santa Elena, Los Ríos y Machala, los peregrinos emprenderán este recorrido espiritual que, año tras año, se consolida como la manifestación mariana más multitudinaria de la ciudad. La cita tendrá lugar en el Santuario de la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt, ubicado en la avenida Juan Tanca Marengo, uno de los principales centros de devoción católica en el país.
Desde la organización se indicó que esta peregrinación, que se celebra de manera ininterrumpida desde 1979, no solo representa una tradición religiosa, sino también un espacio de encuentro comunitario. Además, se convierte en un momento de reflexión espiritual en medio de los desafíos sociales que enfrenta el país.
En ese contexto, el lema de este año "María, hazme instrumento de paz" cobra especial relevancia. Los organizadores destacan que el mensaje busca inspirar a los fieles a convertirse en agentes de reconciliación, especialmente en tiempos marcados por la violencia y la incertidumbre.
Una tradición que crece con el tiempo
La peregrinación del Movimiento de Schoenstatt tiene sus raíces en Alemania, pero encontró en Guayaquil un terreno fértil para su expansión espiritual. Con el paso de los años, la convocatoria ha crecido de manera sostenida, superando cada edición las expectativas de asistencia.
El Santuario de Schoenstatt en Guayaquil se ha convertido en un punto de referencia para miles de católicos. Su significado radica en la devoción a la Virgen María bajo la advocación de Madre Tres Veces Admirable, una figura central en la espiritualidad del movimiento.
Además, la fecha elegida no es casual. Al celebrarse en vísperas del Día de la Madre, la peregrinación adquiere un carácter simbólico especial. Los fieles acuden para rendir homenaje a la "Madre del cielo", confiándole sus intenciones personales y familiares.
Este acto de fe también se vive como una oportunidad para renovar compromisos espirituales. Caminar, según los organizadores, simboliza un proceso interior de conversión, donde cada paso representa una oración y una búsqueda de encuentro con Dios.
Contexto religioso y significado espiritual
La edición 2026 de la peregrinación se enmarca en el Año Jubilar Franciscano, conmemoración que recuerda los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís. Este contexto añade un componente especial al evento, al invitar a los fieles a vivir la fe desde la paz, la humildad y la fraternidad.
Asimismo, este año coincide con el centenario de la fundación de las Hermanas de María de Schoenstatt, una congregación clave dentro del movimiento. Este aniversario refuerza el sentido histórico y espiritual de la peregrinación.
De acuerdo con información difundida por la Iglesia, el Papa León XIV ha concedido la gracia de la indulgencia plenaria a los fieles que peregrinen a los santuarios de Schoenstatt, siempre que cumplan con los requisitos establecidos, como la confesión y la comunión.
Este elemento añade un incentivo espiritual significativo para los participantes, quienes ven en la peregrinación una oportunidad de renovación profunda de su fe.
Programa y organización del evento
La jornada iniciará desde la madrugada. A partir de las 05:30 se ofrecerán confesiones en el recinto del santuario, permitiendo a los fieles prepararse espiritualmente para la jornada. Posteriormente, a las 07:00, se realizará el rezo del Santo Rosario, una de las prácticas más representativas de la devoción mariana.
El momento central del evento será la Santa Misa, programada para las 08:00. La ceremonia estará presidida por el cardenal Luis Gerardo Cabrera, quien actualmente lidera la Arquidiócesis de Guayaquil y ha impulsado diversas iniciativas pastorales en la región.
Tras la eucaristía, los peregrinos podrán ingresar al santuario en grupos organizados. Esta dinámica busca mantener el orden y garantizar la participación de todos los asistentes en un ambiente de recogimiento y respeto.
Los organizadores también han previsto medidas logísticas y de seguridad para atender la gran afluencia de personas. Entre ellas, se incluyen puntos de hidratación, asistencia médica y coordinación con autoridades locales.
Impacto social y mensaje de esperanza
Más allá de su carácter religioso, la peregrinación tiene un impacto social significativo. En un contexto marcado por el aumento de la violencia en varias regiones del país, el mensaje de paz cobra una dimensión urgente.
Los líderes del evento insisten en que la fe no debe quedarse en el ámbito individual. Por el contrario, invitan a los participantes a trasladar los valores vividos durante la peregrinación a su vida cotidiana, promoviendo la convivencia pacífica y la solidaridad.
Asimismo, la actividad fortalece el tejido comunitario. Familias enteras, grupos parroquiales y jóvenes participan activamente, generando un sentido de pertenencia y unidad que trasciende lo religioso.
Una expresión de fe que trasciende generaciones
La continuidad de esta tradición durante más de cuatro décadas demuestra su arraigo en la comunidad. Muchas familias participan generación tras generación, transmitiendo la devoción mariana como parte de su herencia cultural.
Además, los organizadores destacan que la inclusión de jóvenes en la organización y participación del evento evidencia su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos.
Los puntos de salida y horarios de partida para caminantes son la Iglesia María Madre de la Iglesia, Los Ceibos (salida 05h30) y la Iglesia Nuestra Señora de la Alborada (salida 06h00).
