El acceso a los servicios básicos continuó expandiéndose en Guayaquil durante 2025 y los primeros meses de 2026, impulsado por una serie de proyectos hidrosanitarios orientados a cerrar brechas históricas en sectores urbanos y rurales. Las intervenciones incluyen nuevas redes de agua potable, alcantarillado sanitario y sistemas de drenaje pluvial en zonas que durante décadas enfrentaron deficiencias estructurales.
Uno de los proyectos más relevantes es la construcción del Tramo 1 del Quinto Acueducto, una obra estratégica impulsada por la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG EP). La infraestructura beneficiará progresivamente a más de 500 mil habitantes del noroeste de la ciudad, especialmente en sectores como Monte Sinaí, donde miles de familias aún enfrentan dificultades para acceder a agua potable de manera continua.
La ampliación del sistema de abastecimiento también permitirá fortalecer la presión y continuidad del servicio en otras zonas populares de Guayaquil. Este proyecto forma parte de una planificación de largo plazo que busca responder al acelerado crecimiento urbano registrado en la última década.
Además, las autoridades municipales sostienen que el Quinto Acueducto representa una de las inversiones más importantes en infraestructura hídrica de la ciudad. La meta consiste en garantizar cobertura sostenible y reducir la dependencia de conexiones emergentes o abastecimiento mediante tanqueros en sectores vulnerables.
Alcantarillado sanitario llega a sectores históricamente olvidados
En paralelo, Guayaquil ejecuta nuevas obras de alcantarillado sanitario en sectores que durante años carecieron de este servicio básico. Entre los proyectos más emblemáticos consta el inicio de la construcción del sistema sanitario en Pascuales, parroquia urbana que pese a superar el siglo de existencia nunca había contado con una red integral de alcantarillado.
La obra en Pascuales marca un punto de inflexión para miles de familias que históricamente dependieron de pozos sépticos y sistemas precarios de evacuación de aguas servidas. Técnicos municipales consideran que este proyecto permitirá reducir riesgos sanitarios y mejorar la calidad ambiental del sector.
Asimismo, en Sergio Toral 1 avanza la construcción de redes sanitarias que beneficiarán a más de 45 mil habitantes. Este sector del noroeste de Guayaquil registró un crecimiento poblacional acelerado en los últimos años, lo que incrementó la necesidad de infraestructura básica.
A estas intervenciones se suman trabajos culminados en Nueva Prosperina, Flor de Bastión, Las Delicias, Balerio Estacio, Janeth Toral, Reinaldo Quiñónez y San Ignacio de Loyola. También se ejecutaron conexiones intradomiciliarias en Los Vergeles, Bastión Popular y La Chala, ampliando el acceso formal al sistema sanitario en sectores populares.
Las autoridades informaron además que durante 2025 se realizó la rehabilitación de redes principales de alcantarillado sanitario en distintos puntos de la ciudad. Estas labores beneficiaron a aproximadamente 2,5 millones de habitantes y demandaron una inversión cercana a USD 580 mil.
PTAR Los Merinos avanza como la obra sanitaria más grande del Ecuador
Otro de los proyectos que concentra la atención técnica y financiera es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Los Merinos, considerada una de las obras hidrosanitarias más importantes del país. La infraestructura se construye en el norte de Guayaquil y permitirá tratar gran parte de las aguas residuales generadas por la ciudad.
Según reportes oficiales difundidos por la Alcaldía de Guayaquil, la planta registró avances progresivos durante 2025 y 2026. En enero de 2026 se informó que la obra alcanzó aproximadamente el 71 % de ejecución, mientras continúan las fases de equipamiento técnico y sistemas especializados.
La PTAR Los Merinos tendrá capacidad para procesar 7,90 metros cúbicos de aguas residuales por segundo y beneficiará a cerca de 1,5 millones de habitantes, equivalente a más de la mitad de la población guayaquileña. La inversión total supera los USD 169 millones.
Además, el proyecto incorpora sistemas de sostenibilidad energética mediante cogeneración de biogás. De acuerdo con información municipal, la planta podrá cubrir entre el 60 % y el 90 % de su demanda energética utilizando metano generado por los lodos orgánicos del tratamiento sanitario.
Especialistas consideran que esta infraestructura permitirá reducir significativamente el impacto ambiental sobre cuerpos de agua como el río Guayas y el Estero Salado. También fortalecerá la capacidad de saneamiento de una ciudad que durante décadas enfrentó limitaciones en el tratamiento de aguas residuales.
Plan Choque III busca reducir inundaciones históricas
Mientras avanzan las obras sanitarias, Guayaquil también ejecuta proyectos orientados a disminuir las inundaciones urbanas durante la temporada invernal. En ese contexto surgió el Plan Choque III, una estrategia municipal enfocada en fortalecer el drenaje pluvial en zonas críticas.
El programa contempla 24 obras distribuidas en sectores históricamente afectados por acumulación de agua. La inversión alcanza aproximadamente USD 7,5 millones y las intervenciones se concentran principalmente en Sauces, Alborada, Mapasingue y otros puntos vulnerables del norte de la ciudad.
En abril de 2026, reportes municipales señalaron que el Plan Choque III alcanzó cerca del 80 % de avance, con 19 obras concluidas. Entre los trabajos más importantes consta la construcción de estructuras de control de mareas y nuevas cámaras de aguas lluvias equipadas con válvulas antirretorno.
Estas soluciones técnicas buscan impedir que el agua del río Guayas ingrese al sistema pluvial durante las mareas altas, fenómeno que históricamente agravó las inundaciones en sectores residenciales y comerciales.
Además, las autoridades sostienen que las obras permitirán mejorar la movilidad urbana y reducir pérdidas económicas durante los eventos climáticos intensos. Comerciantes y moradores de sectores intervenidos reconocen que las inundaciones representaron durante años uno de los principales problemas estructurales de la ciudad.
En Sauces VI, por ejemplo, actualmente se ejecutan trabajos de ampliación de colectores y reforzamiento hidráulico con una inversión cercana a USD 900 mil. Las obras también beneficiarán a sectores aledaños como Sauces 9 y forman parte de la estrategia integral implementada desde 2023.
Una deuda histórica que empieza a reducirse
Las nuevas obras de agua potable, alcantarillado y drenaje reflejan el desafío histórico que enfrenta Guayaquil en materia de servicios básicos. El crecimiento acelerado de sectores periféricos durante las últimas décadas generó amplias zonas urbanas sin acceso completo a infraestructura sanitaria.
Por ello, las actuales intervenciones buscan disminuir desigualdades acumuladas durante años, especialmente en áreas del noroeste y parroquias populares donde el acceso a servicios básicos todavía presenta limitaciones.
Con el avance del Quinto Acueducto, la consolidación de la PTAR Los Merinos y la ejecución del Plan Choque III, Guayaquil apuesta por modernizar su infraestructura hídrica y enfrentar problemas estructurales que durante décadas afectaron la calidad de vida de cientos de miles de familias.
