Desde la mañana de este viernes, el centro de Guayaquil empezó a registrar un incremento progresivo en su actividad comercial. Esto ocurrió tras la instalación de más de 500 comerciantes autónomos en los corredores escolares habilitados por el cabildo local. La medida busca fortalecer la economía popular en plena temporada de clases. Además, forma parte de una estrategia que se ejecuta por tercer año consecutivo.
La iniciativa responde a una planificación previa del Municipio de Guayaquil. Las autoridades municipales apuntan a ordenar el comercio informal. Al mismo tiempo, pretenden generar espacios seguros tanto para vendedores como para compradores.
Los espacios autorizados en Guayaquil se concentran en calles clave como Francisco Campos, Benalcázar y Calixto Romero. Estas vías se ubican entre Noguchi, Lorenzo de Garaicoa y Lavayen. En consecuencia, se facilita el acceso de ciudadanos que buscan adquirir útiles escolares. Asimismo, se evita la dispersión de comerciantes en zonas no reguladas.
El funcionamiento de estos corredores se extenderá hasta el 21 de junio. El horario establecido es de 09:00 a 18:00, lo que permite una jornada comercial continua. De esta manera, las autoridades buscan aprovechar el flujo de consumidores previo al inicio de clases.
Organización municipal y reactivación económica
Tras la aprobación del Concejo Municipal de Guayaquil, los comerciantes iniciaron inmediatamente el proceso de instalación. Algunos optaron por levantar sus estructuras desde la noche anterior. Mientras tanto, otros avanzaron durante la mañana del viernes.
De hecho, muchos vendedores consideran estos espacios como una oportunidad clave. No solo incrementan sus ingresos, sino que también acceden a mejores condiciones de trabajo. Por lo tanto, la iniciativa genera un impacto directo en la economía popular.
Carolina Quiroga, comerciante con siete años de experiencia, participa por tercera ocasión en estos corredores. Según explicó, el proceso de armado comenzó el jueves en la noche. Posteriormente, inició la exhibición de productos el viernes. En ese sentido, resaltó la importancia de anticiparse para captar clientes.
"Esperamos que este año sea positivo en ventas", señaló Quiroga. Además, detalló que ofrece mochilas, camisetas interiores y medias. Los precios, según indicó, parten desde los 10 dólares. Esto depende de la calidad y el tamaño del producto. Así, se busca atraer a consumidores con distintos presupuestos.
Testimonios reflejan impacto social y comercial
Por otro lado, Brenda Rodríguez destacó su experiencia dentro de los corredores escolares. Ella inició en el comercio a los 12 años junto a su padre. Actualmente, cuenta con tres años participando en esta modalidad. Según explicó, pertenecer a una asociación facilita el acceso a estos espacios en Guayaquil.
Asimismo, Rodríguez recordó que en años anteriores las ventas fueron favorables. Cada convocatoria, según indicó, representa una oportunidad de crecimiento. Por ello, asegura que siempre se registra para participar.
La apertura de los corredores también atrajo a compradores desde distintos puntos. Roddy Yagual, residente del cantón General Villamil Playas, llegó al centro para adquirir útiles. El estudiante de la Universidad de Guayaquil buscaba opciones accesibles.
"Recién llego y veo que los precios son accesibles", manifestó Yagual. El Municipio asegura que se busca facilitar el acceso a productos escolares a bajo costo. Además, se promueve el consumo local dentro de un entorno regulado.
Control, seguridad y antecedentes del proyecto
Para garantizar el orden, la Autoridad de Tránsito y Movilidad desplegó agentes en las zonas intervenidas. Estos se encargan de regular el tránsito vehicular. Asimismo, contribuyen a evitar congestiones en sectores de alta afluencia.
De manera paralela, personal de control municipal supervisa el cumplimiento de las normativas. Esto incluye la correcta ubicación de los puestos y el respeto a los espacios asignados. Además, equipos de limpieza operan constantemente. Así se asegura un ambiente adecuado para comerciantes y usuarios.
Cabe señalar que los corredores escolares surgieron como una medida para ordenar el comercio informal. En años anteriores, la venta de útiles se realizaba de forma dispersa. Esto generaba problemas de movilidad y seguridad. Por ello, el Municipio implementó esta estrategia como solución integral.
Desde su creación, el proyecto ha mostrado resultados positivos. No solo ha mejorado la organización urbana, sino que también ha fortalecido la economía local.
