La organización de las fiestas julianas de Guayaquil enfrenta un nuevo obstáculo. Cinco procesos de contratación vinculados a la agenda oficial de celebraciones continúan suspendidos en el Servicio Nacional de Contratación Pública (SERCOP), situación que genera preocupación entre autoridades municipales, sectores turísticos y actores económicos que dependen de estas actividades para impulsar sus ingresos.
La alerta la realizó Tahiz Panus, directora de Turismo y Eventos Especiales del Municipio de Guayaquil, durante una rueda de prensa en la que explicó que los procedimientos detenidos resultan fundamentales para ejecutar parte de la programación prevista por los 491 años del proceso fundacional de la ciudad.
La funcionaria remarcó que cada dólar invertido en eventos culturales y turísticos genera un efecto multiplicador en la economía local. Según explicó, las fiestas julianas no representan únicamente actividades recreativas, sino una plataforma para la generación de empleo temporal, el fortalecimiento del turismo y la dinamización de sectores productivos.
En ese contexto, Panus insistió en que la paralización de estos procesos afecta a cientos de familias que participan directa o indirectamente en la organización de los eventos, desde proveedores de servicios hasta emprendedores, artistas y comerciantes.
Eventos emblemáticos permanecen detenidos
Entre los procesos suspendidos constan el tradicional desfile de carros alegóricos, el pregón juliano, la sesión solemne por la fundación de la ciudad, la contratación de una tarima móvil destinada a eventos barriales y diversos programas orientados a la activación cultural de parques y plazas.
De acuerdo con la Dirección de Turismo y Eventos Especiales, cada una de estas iniciativas moviliza importantes cadenas de valor. Solo el desfile de carros alegóricos genera trabajo para más de 300 personas entre diseñadores, constructores, artistas, técnicos, personal logístico y proveedores.
Además, las actividades programadas para julio suelen convertirse en una vitrina para emprendedores locales, quienes aprovechan la afluencia de visitantes para promocionar productos y servicios vinculados con la gastronomía, el arte y el turismo.
La funcionaria señaló que las observaciones realizadas por el SERCOP ya fueron atendidas por el Municipio, por lo que esperan una pronta respuesta que permita reactivar los cronogramas previstos para las celebraciones.
El impacto económico de las fiestas julianas
Según el Municipio, las cifras registradas durante las festividades de 2025 reflejan la importancia económica de esta agenda para la ciudad. Según datos presentados por el Municipio, Guayaquil recibió 33.849 visitantes durante las celebraciones del año anterior.
Ese flujo turístico generó un movimiento económico estimado en USD 6,7 millones. Asimismo, la ocupación hotelera superó el 65 %, mientras que la permanencia promedio de los visitantes alcanzó las 3,1 noches.
De acuerdo a las autoridades estos indicadores muestran el efecto positivo que las festividades tienen sobre hoteles, restaurantes, centros comerciales, operadores turísticos, transportistas y pequeños negocios distribuidos en distintos sectores de la ciudad.
Por esta razón, la administración municipal sostiene que la suspensión de los procesos no solo afecta la ejecución de eventos específicos, sino también la capacidad de la ciudad para atraer visitantes y generar actividad económica durante una de las temporadas más importantes del año.
Municipio destaca reducción de costos
Durante la comparecencia ante los medios, Panus también defendió la gestión financiera de la actual administración municipal. Según detalló, entre 2023 y 2026 la inversión destinada a eventos alcanzó USD 965.669,86.
La cifra contrasta con los USD 1’666.599,40 ejecutados entre 2019 y 2022. De acuerdo con los datos oficiales, esto representa un ahorro superior a USD 700.000 para las arcas municipales.
La directora sostuvo que la coordinación entre las distintas dependencias municipales ha permitido optimizar recursos y reducir costos sin afectar la calidad de los eventos organizados por la ciudad.
Incluso aseguró que la sesión solemne prevista para este año costará aproximadamente USD 50.000 menos que en períodos anteriores, manteniendo las características protocolarias y cívicas que exige una fecha tan representativa para Guayaquil.
El caso del Salón de Julio
Uno de los eventos afectados por las suspensiones es el tradicional Salón de Julio, considerado uno de los encuentros artísticos más importantes del país y una referencia cultural para Ecuador.
Este certamen cumple 65 años en 2026 y mantiene una amplia participación de artistas nacionales e internacionales. Según la información municipal, la edición anterior recibió alrededor de 12.300 visitantes.
Además, registró más de 280 inscripciones de artistas interesados en participar en la exposición y concurso. Sin embargo, el proceso relacionado con su organización permanece suspendido.
Panus cuestionó la paralización de una actividad cuyo costo asciende a aproximadamente USD 22.000 y que, según indicó, representa una inversión menor en comparación con años anteriores.
Raíces también enfrenta incertidumbre
La situación también alcanza a la feria gastronómica Raíces, considerada uno de los eventos culinarios más importantes de Ecuador y un referente para la promoción de la identidad gastronómica guayaquileña.
Tradicionalmente, esta feria funciona bajo un esquema de colaboración entre el Municipio y la empresa privada. Con este modelo , los costos se reducen y la actividad logra convocar a miles de visitantes provenientes de distintas provincias, destacaron las autoridades.
El evento beneficia especialmente a las denominadas huecas tradicionales, cocineros populares, emprendedores gastronómicos y productores locales que encuentran en la feria una plataforma para ampliar su alcance comercial.
Además, Raíces se ha consolidado como una herramienta de promoción turística que fortalece la imagen de Guayaquil como destino gastronómico dentro del país.
Un conflicto que se extiende desde 2025
La suspensión de procesos de contratación entre el Municipio de Guayaquil y el SERCOP no constituye un hecho aislado. Desde finales de 2025 y durante 2026, la administración municipal ha denunciado reiteradamente la paralización de diversos procedimientos relacionados con comunicación institucional, cultura, infraestructura, seguridad y programas sociales.
En febrero de 2026, el Cabildo informó que 46 procesos de contratación permanecían suspendidos, incluyendo proyectos de infraestructura, mantenimiento urbano, tecnología y servicios comunitarios.
Las autoridades municipales sostienen que las observaciones realizadas por el organismo de contratación carecen de fundamentos técnicos suficientes, mientras que el SERCOP mantiene su facultad de control y supervisión de los procedimientos públicos.
Mientras tanto, los organizadores de las fiestas julianas esperan una resolución que permita ejecutar a tiempo los eventos previstos para julio. La expectativa se centra en que los procesos puedan reactivarse en los próximos días para evitar alteraciones en una agenda que históricamente impulsa la economía local, fortalece la identidad cultural y promueve la participación ciudadana.
