La presentadora puertorriqueña Giselle Blondet abrió su corazón y compartió uno de los episodios más difíciles de su vida. A sus 62 años, la conductora reveló que una complicación médica derivada de un tratamiento hormonal desencadenó una infección de gravedad que la llevó al quirófano en dos ocasiones y que, según le comentaron los especialistas, pudo haber tenido un desenlace fatal.
"Ha sido difícil lo que yo he vivido, y me cuentan por ahí que pude no haber estado aquí", confesó Blondet en una entrevista con la revista People en Español, en la que detalló por primera vez todo el proceso que enfrentó durante los últimos meses.
Lo que parecía un procedimiento sencillo terminó en una emergencia
La comunicadora explicó que todo comenzó a finales de 2025, cuando se sometió a un tratamiento con pellets hormonales, pequeños implantes que se colocan debajo de la piel para liberar hormonas de manera gradual.
Sin embargo, su organismo reaccionó de forma inesperada. La parte inferior de su espalda comenzó a inflamarse y los médicos determinaron que era necesario intervenir quirúrgicamente. Lo que encontraron durante la operación cambió por completo el panorama.
"Deciden hacerme una cirugía, era algo completamente sencillo que terminó convirtiéndose en una infección importante que requirió no solo de una operación, sino de dos operaciones, y de una recuperación mucho más larga de lo que me imaginé", relató la presentadora.
Según explicó, el implante se habría infectado y encapsulado, provocando una severa infección que obligó a los médicos a actuar con rapidez. "Cuando el doctor abre, encuentra esa infección enorme. Fueron momentos bien difíciles y de mucha incertidumbre", recordó.
Ocho meses de dolor y tratamientos intensivos
La recuperación estuvo lejos de ser sencilla. Blondet permaneció durante ocho meses alejada de sus actividades habituales mientras recibía un intenso tratamiento médico.
La conductora contó que debía tomar varios antibióticos al día y someterse a tratamientos intravenosos durante largas jornadas.
"Tenía doble antibiótico por boca en la mañana y doble antibiótico vía oral en la noche, además de otro por vena con goteo. Debía estar tres horas pegada con él, descansaba una hora y volvían otra vez a ponérmelo", relató.
La situación afectó no solo su estado físico, sino también su bienestar emocional. Aun así, decidió no dejarse vencer por el pesimismo.
"Pensaba: ‘Pues no, no me voy a dejar caer’", recordó. Para mantenerse motivada escuchaba constantemente canciones que le transmitían fuerza y esperanza mientras caminaba por los pasillos del hospital durante su rehabilitación.
El momento que marcó su recuperación
Uno de los recuerdos más significativos para Blondet fue cuando recibió la autorización médica para levantarse por primera vez después de la cirugía.
La presentadora no quiso esperar ni un minuto más. Apenas escuchó la recomendación de los médicos, llamó a una enfermera para ponerse de pie.
"Era medianoche y mi hija me decía: ‘¿Pero ahora, mami?’. Y yo respondí: ‘Ahora. El doctor dijo que me puedo levantar y ahora mismo me quiero levantar’", contó.
Incluso en los momentos más complicados buscó mantenerse activa. Cuando no podía caminar, bailaba sentada al ritmo de la música utilizando únicamente los movimientos de sus brazos y manos.
El apoyo de su familia fue clave
La conductora destacó que el respaldo de sus seres queridos fue fundamental durante todo el proceso.
"Estoy tan agradecida a mis médicos, a mi familia, a mis hijos, a mi hijo varón que me ayudaba a curarme, a mis hijas, a mis nietos", expresó.
También aseguró que recibió apoyo de personas de quienes nunca lo hubiera esperado y destacó el cariño constante de sus seguidores, quienes enviaron mensajes y oraciones durante los meses más difíciles.
"Han orado por mí, siempre están ahí, son bondadosos. Se lo debo todo", manifestó.
Su salida de Telemundo en medio de la crisis
Mientras enfrentaba esta complicada situación médica, Blondet recibió otra noticia inesperada: su salida de Telemundo y del programa La Mesa Caliente.
La comunicadora reconoció que la decisión la sorprendió, especialmente porque ocurrió cuando estaba completamente enfocada en recuperar su salud.
"Sí me sorprendió, no puedo mentir, porque esa noticia llega en un momento en el que yo estaba enfocada en algo mucho más importante para mí que todo: recuperar mi salud", afirmó.
A pesar de ello, aseguró que decidió no quedarse atrapada en el resentimiento ni en las preguntas sobre lo ocurrido.
"Es fácil darle paso al rencor o al coraje. Creo que las empresas toman sus decisiones basadas en sus propias necesidades y circunstancias", expresó.
Un nuevo comienzo
Tras superar la etapa más delicada de su recuperación, Blondet asegura que hoy mira el futuro con optimismo y nuevas metas profesionales.
La presentadora considera que esta experiencia le dejó importantes lecciones sobre la salud, la fortaleza y la importancia de dejarse ayudar cuando las circunstancias lo requieren.
"Aprendí que la fortaleza no consiste en nunca caer, sino en seguir adelante cuando la vida te pone pruebas que tú no esperabas", reflexionó.
Ahora, poco a poco, retoma sus actividades y trabaja en nuevos proyectos. "Estoy en el proceso de volver a ser yo, con la misma alegría y sentido del humor", aseguró.
