Para Kerly Morán, hacer música en 2026 significa enfrentarse no solo al reto artístico, sino también a la velocidad de las redes sociales, las críticas permanentes y la necesidad de captar atención en internet casi todos los días.
La intérprete ecuatoriana habló sobre cómo ha cambiado la industria musical en tiempos donde las tendencias duran apenas unas horas y cualquier contenido puede quedar desplazado rápidamente.
"Ya a los dos días hay otra persona que está sacando lo mismo que tú hiciste y tal vez mejorado", comentó la artista en entrevista con diario EXTRA, al referirse al ritmo acelerado con el que se consume música y contenido digital actualmente.
"Todo el mundo opina desde redes"
Kerly aseguró que la exposición constante en plataformas digitales también ha provocado que muchas personas se sientan con autoridad para criticar cualquier aspecto del trabajo artístico.
Según explicó, los comentarios y opiniones en internet se han vuelto parte inevitable del día a día para quienes trabajan en el medio musical.
"Las personas, los usuarios, sí creo que ahora se sienten con todo el derecho de creerse chefs, expertos, productores expertos, cantantes expertos", expresó.
Frente a ese escenario, la cantante reconoció que una de las decisiones más saludables para su tranquilidad emocional fue dejar de prestar atención a los comentarios negativos.
"Lo más sano que yo he podido realizar en este tiempo es obviar todos los comentarios", sostuvo.
La polémica también genera atención
Aunque admitió que las redes sociales pueden resultar agotadoras, Kerly Morán también reconoció que actualmente la controversia y el debate digital forman parte de la dinámica mediática de los artistas.
Para la cantante, generar conversación en internet muchas veces termina ayudando a mantenerse visible frente al público.
"Si no generas un debate social realmente no estás como en el interés del ojo público", manifestó la también influencer y empresaria.
El peso de ser hija de Gerardo Morán
Durante la conversación, la artista también habló sobre lo que significó iniciar su carrera siendo hija de Gerardo Morán, uno de los nombres más reconocidos de la música popular ecuatoriana.
Kerly recordó que en sus primeros años quería construir una identidad propia y no ser presentada únicamente como "la hija de Gerardo Morán".
"Yo no quería que me digan: ‘ahí viene la hija de Gerardo Morán’, quería que me digan que viene Kerly Morán", comentó.
Sin embargo, con el paso del tiempo aseguró que aprendió a sentirse orgullosa de esa conexión familiar y artística.
"No tiene nada de malo que te relacionen con tu padre, porque al final es tu padre", añadió.
Una canción de despecho con identidad ecuatoriana
En medio de esta nueva etapa musical, Kerly Morán presentó Tomando una cerveza, un tema inspirado en historias de desamor, engaños y rupturas sentimentales.
La canción inicialmente nació como una cumbia, aunque luego evolucionó hacia un estilo de banda popular, género con el que la cantante busca conectar con públicos de distintas edades.
"Todo estrato social, jóvenes, adultos, mayores, siempre han bailado una banda de pueblo", explicó.
El videoclip fue grabado en la Plaza Belmonte, en Quito, e incluye referencias visuales a tradiciones ecuatorianas como los Aya humas y los Diablos de Píllaro.
Según la cantante, el objetivo también era generar un vínculo emocional con los migrantes ecuatorianos que viven fuera del país.
"Estando lejos del país, viendo un video como tal, se sienten identificados", concluyó la artista.

