Desde 2011, Ecuador mantiene una postura estricta contra los juegos de azar, resultado de una consulta popular impulsada por el entonces presidente Rafael Correa. En esta consulta, una mayoría de los votantes apoyó la prohibición de los negocios dedicados a juegos de azar, como casinos y salas de juego. Esta decisión llevó a la promulgación del Decreto 873 en septiembre de 2011, que ordenó el cierre de los 32 casinos físicos existentes en el país.
Sin embargo, esta prohibición se enfocó exclusivamente en establecimientos físicos, dejando en un limbo a los casinos digitales, lo que ha permitido su proliferación.
¿Cuál es la situación actual de los casinos digitales en Ecuador?
Al día de hoy, los casinos digitales presentes en el país operan en una zona gris legal. La legislación actual no prohíbe explícitamente el acceso a plataformas de juego en línea extranjeras, lo que ha permitido a los ecuatorianos disfrutar de juegos como slots, blackjack, ruleta y otros títulos populares en casinos internacionales con licencias de jurisdicciones como Malta, Curazao y Gibraltar.
Estas plataformas, al estar domiciliadas fuera del país, no están sujetas a la normativa ecuatoriana. Esto genera un mercado donde los jugadores acceden a servicios de apuestas sin infringir la ley local. Sin embargo, la ausencia de una regulación impide que el Estado supervise estas actividades, garantice la seguridad de los usuarios y recaude impuestos de manera efectiva.
¿Ha habido intentos recientes por regular esta industria?
¡Efectivamente! En enero de 2024, el presidente Daniel Noboa propuso una consulta popular que incluía una pregunta sobre la legalización de casinos y casas de apuestas, tanto físicas como digitales, con el argumento de generar empleo y combatir la inseguridad. La propuesta buscaba establecer un marco regulatorio que permitiera la operación controlada de estos negocios.
No obstante, esta iniciativa fue retirada 15 días después debido a preocupaciones sobre el crimen organizado y el lavado de dinero.
Regulación de los Pronósticos y Apuestas Deportivas
A diferencia de los juegos de casino, los pronósticos deportivos han encontrado un resquicio legal. En 2019, la Procuraduría General del Estado aclaró que las apuestas deportivas no están completamente prohibidas, ya que dependen más del conocimiento que de la suerte, lo que las diferencia de los juegos de azar puros.
En 2024, se impulsó una medida para gravar estas actividades y, a finales del mismo año, se firmó el Decreto Ejecutivo 487, que estableció la Licencia para la Operación de Pronósticos Deportivos (LOPD). Esta licencia busca regular a los operadores de apuestas deportivas, tanto nacionales como extranjeros, y establece un impuesto del 15% sobre los ingresos brutos, menos los premios pagados. Este marco podría servir como base para futuras regulaciones de casinos digitales.
Implicaciones Económicas y Sociales
La falta de regulación de los casinos digitales representa una pérdida significativa para el fisco ecuatoriano. Un dato a destacar es que para el año 2020, las plataformas digitales internacionales generaron transacciones por USD 2.5 millones en el país. Sin embargo, estos operadores no contribuyeron a la recaudación fiscal.
Por otro lado, la popularidad de los casinos en línea ha crecido sustancialmente, impulsada principalmente por el acceso a internet de alta velocidad y la masificación de los smartphones.
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