Las primeras gomitas de pescado del país están en fase de desarrollo para transformar especies marinas poco aprovechadas en un producto nutritivo pensado para niños. La iniciativa reúne al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF-Ecuador) con su embajador de buena voluntad, el chef Rodrigo Pacheco; el Viceministerio de Acuacultura y Pesca y la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM).

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"Ecuador es el segundo procesador de atún del mundo y tiene una flota artesanal enorme, pero aún enfrenta desnutrición infantil", señaló Fernando Rey, Oficial Senior de Conservación Marina de WWF-Ecuador. Agregó que el desarrollo de alimentos novedosos es una vía para fortalecer a las comunidades costeras, entre ellas, las de la provincia de Manabí.

Primer prototipo de alimento azul

Las gomitas de pescado, catalogadas como el primer alimento azul (Blue Food) del país, buscan combinar sostenibilidad, nutrición y acceso en territorios vulnerables. Su elaboración se basa en especies marinas de bajo interés comercial, pese a su valor proteico y mineral.

Algunos datos del proyecto:

  • Apunta a combatir la desnutrición crónica infantil.
  • Impulsa el uso sostenible de recursos del mar.
  • Promueve el aprovechamiento de especies subutilizadas.
  • Fortalece la pesca artesanal y economías costeras.
  • Involucra desarrollo tecnológico y pruebas sensoriales.

La propuesta se alinea con la necesidad nacional de ampliar fuentes de alimentos accesibles y nutritivos sin presionar a especies sobreexplotadas.

Pesca artesanal como eje

Las instituciones involucradas explican que la pesca de baja escala puede convertirse en un motor de abastecimiento nutritivo. Se priorizan seis especies con alto rendimiento nutricional y amplia disponibilidad: barrilete, lisa, calamar gigante, macarela, pinchagua y hojita.

"Convertimos recursos antes subvalorados en un producto con posibilidad real de negocio para comunidades pesqueras", indicó Sergio Palomeque, Subsecretario de Recursos Pesqueros. Sostuvo que la propuesta coincide con estrategias nacionales contra la malnutrición infantil.

Nutrientes y sostenibilidad

Las especies seleccionadas destacan por su capacidad reproductiva, lo que permite su explotación responsable. Estudios preliminares muestran que algunas aportan por porción hasta tres veces más hierro, cinco veces más zinc y micronutrientes esenciales para el crecimiento.

El reto pasa por hacerlas aceptables para menores. "Formulamos más de 12 recetas hasta encontrar la combinación adecuada", detalló Gabriela Sión, directora de Gastronomía de la ULEAM, al explicar que la clave es conservar beneficios sin un sabor que genere rechazo.

Ajustes de las gomitas de pescado

El chef Rodrigo Pacheco precisó que la prioridad es lograr una golosina atractiva que fomente hábitos alimenticios tempranos. "La gomita puede abrir el camino a que más niños consuman pescado, sin depredar el océano", afirmó.

El proceso cuenta con soporte del Centro de Servicios para el Control de Calidad de la ULEAM, encargado de analizar inocuidad, proteína y minerales. Para 2026 se prevé completar el prototipo y trabajar en producción directa con comunidades pesqueras.

Ecuador registra más de 165.000 niños con desnutrición crónica infantil, según el INEC, y en cantones costeros las cifras se agravan por falta de acceso a alimentos nutritivos. El país procesa anualmente alrededor de 500.000 toneladas de pesca industrial, pero estudios de FAO estiman que más del 30 % de especies capturadas de bajo valor terminan como harina o desecho. El proyecto Blue Food busca cambiar esa ecuación, sumando nutrición, sostenibilidad y nuevos ingresos locales.