La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que existe una probabilidad del 80% de que se instaure un episodio de El Niño entre junio y agosto de 2026. Ante este escenario, especialistas advierten que dengue, zika y chikungunya podrían incrementar su incidencia en Ecuador debido a las lluvias, inundaciones y altas temperaturas asociadas al fenómeno climático.
El fenómeno de El Niño es una variación natural del clima que altera la temperatura de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio modifica los patrones atmosféricos y puede provocar eventos extremos en distintas regiones del mundo, incluida América Latina.
Ecuador ha enfrentado anteriormente episodios intensos de El Niño. En esos periodos se registraron lluvias persistentes, desbordamientos de ríos e inundaciones que favorecieron la proliferación de mosquitos y otros factores de riesgo para la salud pública.
Tres enfermedades que podrían aumentar
La doctora Fernanda Bertuccez, profesora de la ESPOL y bioquímica graduada en Brasil, explicó que las condiciones asociadas a El Niño favorecen la expansión de tres enfermedades endémicas en Ecuador: dengue, zika y chikungunya.
"En temporadas de lluvias, siempre existe la preocupación por enfermedades como el dengue o el Zika, por la acumulación de agua estancada y que da paso a los mosquitos", señaló Bertuccez. Las tres enfermedades son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, un vector presente en amplias zonas de la Costa y la Amazonía, aunque también se encuentra en otros sectores del país.
Según la gaceta epidemiológica del Ministerio de Salud Pública, Ecuador registra más de 5.300 casos de dengue y cuatro fallecidos en lo que va de 2026. Esta cifra mantiene la atención de las autoridades sanitarias ante la posible llegada de El Niño.
Cómo prevenir dengue, zika y chikungunya
La especialista indicó que la prevención sigue siendo la medida más eficaz para reducir el riesgo de contagio. Además, recordó que el mosquito transmisor puede reproducirse en pequeñas cantidades de agua acumulada. Por ello, se recomienda eliminar recipientes donde se estanque agua, vaciar platos de macetas, limpiar patios y revisar objetos abandonados que puedan almacenar lluvia.
En zonas donde las familias guardan agua por falta de abastecimiento continuo, la recomendación es mantener los recipientes tapados y libres de maleza alrededor. Bertuccez también pidió precaución con el uso de productos químicos para fumigación. "Lo ideal es buscar a un técnico o experto", indicó, para evitar riesgos en niños y mascotas. Cuando existen inundaciones o una elevada presencia de mosquitos, las autoridades y especialistas aconsejan usar repelente, instalar mosquiteros y proteger especialmente los espacios destinados al descanso.
El calor también influye en el dengue
El episodio de El Niño registrado entre 2023 y 2024 estuvo asociado a temperaturas récord a escala mundial. Diversos estudios científicos han analizado cómo estas condiciones favorecen la expansión del dengue. Un informe publicado por la revista científica Nature señaló que "la variabilidad climática global se ha relacionado con algunos de los mayores brotes de dengue, incluida la epidemia sin precedentes de 2023-2024".
El mismo reporte indicó que el 63% del aumento de casos de dengue puede relacionarse con fluctuaciones asociadas a El Niño, con impactos más notorios en regiones endémicas. Entre los países mencionados figuran Ecuador, Perú y Sri Lanka.
Otros riesgos para la salud durante El Niño
Las consecuencias sanitarias no se limitan al dengue, zika y chikungunya. Las lluvias intensas y las inundaciones también pueden favorecer enfermedades respiratorias y gastrointestinales. Bertuccez explicó que las precipitaciones modifican los hábitos de convivencia. Muchas personas permanecen más tiempo en espacios cerrados, situación que facilita la circulación de virus respiratorios como gripe e influenza.
Por otra parte, la humedad y el aumento de temperatura pueden afectar la conservación de los alimentos. Esto incrementa el riesgo de enfermedades gastrointestinales relacionadas con contaminación o manipulación inadecuada. En zonas afectadas por inundaciones severas, el desbordamiento de alcantarillas y vertederos puede contaminar fuentes de agua. Por ello, los expertos recomiendan lavar correctamente los alimentos, cocinarlos de forma adecuada, mantener la comida tapada y almacenar la basura en fundas cerradas.
La posible llegada de El Niño 2026, junto con el aumento del riesgo de dengue, zika y chikungunya, mantiene en alerta a autoridades y especialistas. La prevención en los hogares continúa siendo una de las principales herramientas para reducir el impacto sanitario del fenómeno.
