El CES (Consejo Nacional de Educación Superior) dispuso una segunda intervención inmediata en la Universidad Amawtay Wasi, de Quito.

Esta resolución obtuvo seis votos a favor y cuatro abstenciones durante la sesión plenaria. Las autoridades superiores analizaron informes técnicos y jurídicos detallados sobre la situación de esta casa de estudios. La medida busca estabilizar el funcionamiento académico de la entidad intercultural.

Esta determinación constituye una acción excepcional fundamentada en la Ley Orgánica de Educación Superior. El CES pretende efectuar correcciones estructurales dentro de la administración universitaria actual. La institución educativa mantiene una matrícula de aproximadamente 2.500 estudiantes activos. El alumnado consiste principalmente en mujeres y miembros pertenecientes a diversos pueblos y nacionalidades indígenas.

Evaluación del CES sobre la gestión administrativa

El CES fundamentó su decisión tras revisar el desempeño financiero y administrativo de la  universidad. Esta acción administrativa permite ordenar los procesos internos de la Universidad Amawtay Wasi

El campus emitió un comunicado oficial tras conocer esta resolución.

La institución afirmó que "no responde a partidos políticos, candidaturas, agendas electorales ni intereses ajenos a su misión institucional". Los directivos enfatizan su compromiso con los principios de enseñanza superior.

La universidad defiende férreamente su autonomía responsable y el pluralismo académico. 

Compromisos de la Universidad Amawtay Wasi y sus necesidades

La Universidad Amawtay Wasi asegura que sus espacios institucionales mantendrán total independencia.

La administración rechaza cualquier tipo de proselitismo partidista dentro del campus universitario. Tampoco permitirán la instrumentalización de la política en sus espacios de debate.

Armando Muyolema, rector de la institución, acudió recientemente a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional.

El directivo reclamó las asignaciones presupuestarias indispensables para operar. La universidad requiere 4.8 millones de dólares para cerrar el ejercicio fiscal vigente. Muyolema expresó ante los legisladores: "Estamos reclamando un presupuesto justo, que no nos digan que no sabemos gestionar. En las mesas técnicas hemos demostrado nuestra capacidad y estamos dispuestos a conversar y dialogar", dijo.