La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó este 11 de junio de 2026 el inicio oficial del fenómeno de El Niño en el Pacífico tropical. La entidad emitió un aviso oficial y advirtió que el evento climático podría alcanzar una intensidad moderada o fuerte hacia finales de este año, lo que mantiene la atención de varios países, incluido Ecuador.

El anuncio fue realizado por el Servicio Meteorológico de la NOAA, organismo encargado del monitoreo de las condiciones oceánicas y atmosféricas en el Pacífico. La institución informó que las condiciones actuales cumplen con los criterios necesarios para declarar el desarrollo del fenómeno de El Niño. Por esa razón, emitió una alerta oficial sobre la evolución del evento.

Según la NOAA, los modelos climáticos muestran una tendencia de fortalecimiento durante los próximos meses. Los especialistas estiman que el fenómeno alcance su punto de mayor intensidad durante el otoño boreal, es decir, hacia finales de 2026. Mientras tanto, las autoridades continúan observando la evolución de las temperaturas oceánicas y los cambios en los patrones atmosféricos.

Pronósticos apuntan a un evento de mayor intensidad

A inicios de junio, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ya había elevado al 80 % la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrollara antes de agosto. La entidad también advirtió sobre la posibilidad de un episodio "al menos moderado, e incluso fuerte", de acuerdo con sus proyecciones más recientes.

El fenómeno de El Niño es un proceso climático natural caracterizado por el aumento de las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Como consecuencia, se producen alteraciones en los patrones de lluvias y en la circulación de los vientos en distintas regiones del planeta.

La NOAA explica que declara oficialmente la presencia de El Niño cuando las temperaturas superficiales del Pacífico ecuatorial permanecen más de 0,5 grados Celsius por encima del promedio durante varios meses consecutivos. Ese indicador se utiliza como referencia internacional para identificar el inicio del fenómeno.

Existe posibilidad de un Niño muy fuerte

Los meteorólogos también pronostican una probabilidad del 63 % de que la temperatura superficial del mar supere los 2,0 grados Celsius en la zona del Pacífico monitoreada para este evento climático. Si se supera ese umbral, la NOAA clasifica el fenómeno como un "Niño muy fuerte".

Las previsiones han generado atención entre organismos de gestión de riesgos y autoridades locales. Por ello, varios países han comenzado procesos de planificación y preparación ante posibles impactos asociados al fenómeno de El Niño.

En Ecuador, las instituciones responsables del monitoreo climático mantienen seguimiento permanente de las condiciones atmosféricas y oceánicas. Además, las autoridades han emitido directrices preventivas para los gobiernos seccionales.

Ecuador mantiene acciones preventivas

Actualmente, 17 provincias del Ecuador permanecen en alerta amarilla ante la evolución del fenómeno de El Niño. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitió lineamientos para que los gobiernos autónomos descentralizados elaboren y actualicen sus planes de respuesta.

De acuerdo con registros históricos, el fenómeno de El Niño ha provocado distintos efectos en el país. Entre ellos constan cambios en los patrones de lluvia, incremento de precipitaciones en algunas zonas y períodos de sequía en otras regiones.

Las autoridades insisten en la importancia de la planificación temprana. Mientras avanzan los monitoreos, el fenómeno de El Niño continúa bajo observación debido a su potencial impacto en sectores como la agricultura, la infraestructura, los recursos hídricos y la gestión de riesgos en Ecuador.