En los últimos años, el cacao ecuatoriano ha enfrentado un escenario de fuertes cambios en el mercado internacional, con precios que subieron y bajaron de forma acelerada.
Entre 2024 y 2025, la cotización mundial alcanzó niveles históricos de hasta 12.000 dólares por tonelada, para luego ajustarse y ubicarse alrededor de los 6.000 dólares, en un contexto aún favorable frente a promedios históricos. Este comportamiento estuvo influenciado por la disminución en el volumen de los principales países productores y por movimientos financieros en la bolsa internacional.
En entrevista con Manavisión Plus, Iván Ontaneda, presidente ejecutivo de Anecacao, explicó cómo este ciclo impactó directamente en el pago al productor ecuatoriano, que pasó de recibir entre 80 y 100 dólares por quintal a valores superiores a los 500 dólares.
¿Cómo evalúa el comportamiento del mercado mundial del cacao en los últimos dos años?
Creo que estos dos últimos años han sido, para el cacao a nivel mundial, de enormes desafíos, producto de la debilidad en la producción de los dos principales países productores, Ghana y Costa de Marfil. Esto ocasionó que el mercado del cacao en bolsa registre incrementos históricos, llegando a valorarse hasta en 12 mil dólares por tonelada.
Actualmente, el mercado bordea los 6 mil dólares por tonelada métrica, lo que evidencia dos años de una volatilidad bastante extrema. ¿Qué efectos tuvo este escenario internacional en el productor ecuatoriano?Esto ha generado varias oportunidades, pero también problemas.
En el aspecto positivo, el productor ecuatoriano se ha visto beneficiado por el incremento de los precios internacionales, llegando a recibir por un quintal de cacao más de 500 dólares a inicios de este año y durante parte del año anterior, cuando históricamente percibía entre 80 y 100 dólares.
Esto ha sido favorable, ya que el productor es la base principal de la cadena cacaotera en el país. Al estar mejor remunerado, ha obtenido ingresos importantes que le han permitido mejorar sus condiciones de vida e invertir esos excedentes en las fincas y en el campo.
¿Por qué el sector insiste en que el precio no es una variable controlable desde el país?
Hoy hablamos de precios altos, pese a la caída que ha registrado el mercado, pero es importante señalar que los precios no son una variable controlada ni por el sector exportador, ni por el Presidente, ni por un ministro, sino por el mercado internacional.
El cacao es un commodity que se valora según la oferta y la demanda mundial, pero, sobre todo, por movimientos técnicos y financieros en la bolsa que no responden necesariamente a esos factores, sino a dinámicas especulativas. Esta especulación provoca que la volatilidad sea muy elevada.
Si el precio no se controla, ¿qué variables sí pueden manejar exportadores y productores en Ecuador?
Al no poder controlar el precio, existe una variable que sí podemos manejar en Ecuador, tanto exportadores como productores: la productividad. Durante muchos años, la productividad en el país ha sido baja, y ese ha sido el principal eje de trabajo en la última década.
Empresas privadas ecuatorianas, en conjunto con más de 50 mil pequeños productores de cacao, han impulsado procesos de capacitación, asistencia técnica y apoyo financiero, lo que ha permitido incrementar de manera sostenida los niveles de productividad.
¿Qué resultados concretos reporta Anecacao en productividad por hectárea?
Esa productividad, que antes se ubicaba en alrededor de 500 kilogramos por hectárea, hoy ya registra niveles que incluso superan una tonelada por hectárea. Este desafío y el trabajo realizado han sido muy importantes y no se explican exclusivamente por el incremento de los precios registrado en los últimos dos años.
Existe una lectura equivocada que sostiene que hoy el cacao es el segundo producto de exportación, después del camarón, únicamente por el alto valor monetario derivado de los precios elevados.
Sin embargo, no debe perderse de vista que el cacao ha venido creciendo de manera sostenida en volumen de producción y exportación durante los últimos 12 años, como resultado del trabajo del sector privado enfocado en el aumento de la productividad.
¿Cuál es hoy la realidad del pequeño cacaotero y cómo el aumento de la productividad ha cambiado sus ingresos?
El pequeño productor en Ecuador, para decirlo con claridad, posee en promedio entre 1 y 5 hectáreas. Antes, en una finca de cinco hectáreas de cacao, producía alrededor de 500 kilogramos por hectárea al año, lo que equivale a 10 quintales por hectárea.
Es decir, ese productor obtenía cerca de 50 quintales anuales, que, con un precio de 100 dólares (vigente hasta hace unos tres años y medio), representaban ingresos aproximados de 5.000 dólares al año, un monto que no le permitía ni invertir ni cubrir adecuadamente sus necesidades.
Hoy, esa misma finca ya no produce 10 quintales por hectárea. Actualmente alcanza una tonelada por hectárea, es decir, 20 quintales por hectárea, lo que en cinco hectáreas suma 100 quintales anuales. Si se multiplica esa producción por un precio promedio actual de 250 dólares, el productor recibe alrededor de 25.000 dólares por una finca de cacao en producción.
Esto se traduce en un ingreso significativo y más sostenible, que incentiva al productor a cuidar su finca, mejorar su productividad e invertir en riego y tecnología, aspectos que sí están bajo su control y que resultan clave en el contexto general del sector.
¿Con cuántas hectáreas de cacao cuenta actualmente Ecuador y en qué plazo se vería reflejada la nueva siembra impulsada por los altos precios?
Ecuador cuenta con aproximadamente 600 mil hectáreas de cacao sembradas. No se conoce con precisión cuánto se ha incrementado la superficie en los últimos dos años a raíz del alza de precios, que suele incentivar a muchos productores a cambiar de cultivo. Sin embargo, ese cacao de nueva siembra se reflejará en producción dentro de cuatro años, no de un año a otro.
¿Cuántas toneladas de cacao se produjeron en 2024 y cuál es la proyección para 2025?
El año pasado, Ecuador alcanzó aproximadamente 472 mil toneladas de producción y este año se proyecta llegar a las 600 mil toneladas. Este incremento no se debe de forma significativa a nuevas siembras, sino principalmente a un aumento importante en la productividad de las fincas cacaoteras. Por eso, mi mensaje para los pequeños productores, para no depender del precio, si sube o si baja, es enfocarse en producir más y mejor en esas fincas de cacao.
¿Cómo se logra aumentar la productividad? Mejorando la infraestructura, incorporando riego, realizando las podas adecuadas y siguiendo los ciclos de fertilización. Está evidenciado que, si el pequeño productor sigue con conciencia estas indicaciones, verá resultados en el corto plazo, con mayor cantidad de cacao producido en su misma finca y, por ende, con mejores ingresos.
¿En cuánto se cotiza actualmente el quintal de cacao para el productor ecuatoriano?
Hoy el precio del cacao cambia todos los días porque es un mercado que se mueve no solo a diario, sino minuto a minuto. Actualmente, en el país, a nivel de exportadores, se paga entre 245 y 250 dólares por quintal, lo que sigue siendo un buen precio para el pequeño productor.
Sin embargo, el precio siempre será favorable en la medida en que el productor trabaje bien y mantenga una buena calidad, ya que, si produce mal, no habrá precio que lo sostenga, incluso si alcanza los 300, 400 o 500 dólares. La baja productividad seguirá siendo su principal problema.
¿A qué mercados llega el cacao ecuatoriano y qué posición busca Ecuador en el mundo?
Ecuador participa en prácticamente todas las recetas de chocolate del mundo: Europa, Estados Unidos y Asia, incluido Japón. El cacao ecuatoriano está presente hoy a escala global, lo que refleja un posicionamiento destacado que se mantiene en el tiempo. Ecuador está cerca de consolidarse como el segundo productor mundial, una condición que genera respeto y fortalece su presencia en los mercados internacionales.
¿El cacao orgánico representa realmente una oportunidad rentable para los productores o se trata de un nicho limitado del mercado?
Voy a ser muy claro: a veces sobrevaloramos estos temas y llevamos al productor a sembrar cacao orgánico. Se le vende la idea de que el cacao orgánico es altamente demandado y que alcanza excelentes precios en el mercado internacional, pero en la práctica eso no siempre ocurre. Hay productores que se certifican, trabajan e invierten para producir cacao orgánico y, posteriormente, no encuentran un mercado suficiente para colocar ese volumen.
El cacao orgánico representa un nicho muy pequeño dentro del mercado internacional, que en ocasiones demanda y en otras no demanda este tipo de producto. Por eso, es necesario ser transparentes con el productor y no venderle sueños ni falsas expectativas.
Ecuador tiene un enorme potencial para producir grandes volúmenes de cacao, fertilizando adecuadamente y cuidando las plantaciones de distintas maneras. Sin embargo, al final del día, el productor evalúa cuánto produce y cuánto ingreso obtiene de su finca. Al optar por lo orgánico, enfrenta mayores exigencias de manejo, una reducción en la productividad y la incertidumbre de mercados que no siempre están activos.
He escuchado en muchas ocasiones a productores: me dijeron que me certifique como orgánico, que me iban a comprar todo el cacao, y ahora no me pagan lo que me prometieron. Por ello, se debe tener mucho cuidado al hablar de mercados específicos y de nichos tan reducidos como el orgánico.
¿Con qué cifras estima Anecacao que cerrará Ecuador 2025 en exportaciones de cacao?
En 2025 cerraremos como el segundo producto de exportación no petrolera, con exportaciones que bordean los 4.500 millones de dólares y un volumen cercano a las 600.000 toneladas de cacao, una cifra sin duda relevante.
Sin embargo, más importante que esos números es la cantidad de pequeños productores que están detrás de ese volumen. El cacao concentra más productores que el banano, más que el camarón y más que cualquier otro producto de exportación. Por ello, el beneficio que genera esta industria, en términos de impacto y expansión a escala nacional, es realmente significativo.
¿Qué espera el sector para 2026 en producción y posicionamiento?
Nosotros siempre esperamos seguir aumentando la productividad y, por ende, la producción de cacao en el país. También seguir introduciendo nuestro cacao en los importantes mercados internacionales.
¿Cuál es el valor del cacao fino de aroma en los mercados internacionales?
El cacao fino de aroma tiene un posicionamiento muy importante a nivel mundial, y Ecuador se caracteriza por la exportación de cacao de alta calidad. Este es un trabajo que se ha desarrollado de manera permanente.
En ese contexto, Ecuador está claramente favorecido al contar con dos tipos de cacao: el cacao fino de aroma y el CCN-51. Son dos variedades con características diferentes, pero valoradas de manera significativa en los mercados internacionales.
Para obtener un buen cacao, ya sea fino de aroma o CCN-51, es fundamental que el productor comprenda que el manejo de la poscosecha es determinante. Si se produce cacao fino de aroma y no se le da el tratamiento adecuado, el resultado será un cacao ordinario. Por ello, es clave aprender y entender que la poscosecha del cacao es un factor central en este negocio.
El acompañamiento al pequeño productor continúa. Son miles en el país y, lamentablemente, no se cuenta con todos los recursos humanos y financieros para llegar a los 180 mil existentes. Sin embargo, a través de la empresa privada, empresas de Anecacao, se trabaja con miles de productores en diversas provincias.
Actualmente, al menos 50 mil de los 180 mil productores ya participan en programas de sostenibilidad agrícola impulsados por esta empresa. El desafío es seguir creciendo, incrementar ese número y lograr que más productores se sumen a estos programas para acceder a los beneficios mencionados. (8)
