El viceministro de Hidrocarburos, Eduardo Racines, afirmó que Ecuador mantiene garantizado el abastecimiento de combustibles y descartó un desabastecimiento estructural durante la reciente crisis registrada en varias ciudades del país. Las declaraciones se producen luego de las preocupaciones ciudadanas por las largas filas en estaciones de servicio y en medio de un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos que influyen en el precio de la gasolina.

Durante mayo de 2026, usuarios de Quito, Guayaquil y otras ciudades reportaron dificultades para abastecerse de combustible. Al mismo tiempo, distribuidores alertaron sobre restricciones en despachos y reducción de cupos. La situación coincidió con problemas operativos en la Refinería Esmeraldas y una mayor dependencia de las importaciones.

Según Racines, el país nunca enfrentó una falta general de combustibles. Explicó que el sistema continuó operando con producto disponible. Sin embargo, el aumento de compras por temor ciudadano generó presión sobre los inventarios de determinadas estaciones de servicio.

"El problema no estuvo relacionado con la falta de combustible en el país, sino con el incremento extraordinario de la demanda", sostuvo el funcionario. Además, indicó que los despachos se han mantenido normales y que el Gobierno fortaleció los inventarios para responder a la coyuntura.

Más combustible disponible tras la crisis

Después de los episodios registrados en mayo, el Ministerio de Energía y Minas incrementó los cupos de distribución y reforzó las reservas en terminales de almacenamiento y comercializadoras privadas. Como ejemplo, Racines señaló que en la terminal de El Beaterio se asignaron cerca de 900.000 galones de gasolina Extra y 900.000 galones de Ecopaís, mientras que el consumo efectivo osciló entre 500.000 y 700.000 galones.

El funcionario también destacó la recuperación operativa de la Refinería Esmeraldas, que actualmente trabaja entre el 85 % y el 90 % de su capacidad instalada. Esta mejora permitió reducir la dependencia de los mercados externos para abastecer la demanda nacional.

De acuerdo con los datos expuestos por el Viceministerio, la dependencia de importaciones de diésel pasó del 100 % al 70 %. En el caso de las gasolinas, la participación de las compras externas bajó de aproximadamente 65 % a 45 %. "La recuperación de la refinería amplía nuestra soberanía energética", afirmó Racines.

El precio de la gasolina sigue ligado al mercado internacional

Aunque el abastecimiento está estabilizado, el precio de la gasolina continúa sujeto al comportamiento de los mercados internacionales.

El Viceministro explicó que las tensiones en Medio Oriente y el conflicto en el estrecho de Ormuz han impulsado fuertes incrementos en los precios internacionales de combustibles refinados. Según detalló, el diésel ha registrado aumentos superiores al 90 %, mientras que las gasolinas han superado el 50 % en determinados mercados de referencia.

No obstante, Ecuador mantiene un sistema de bandas para combustibles como la gasolina Extra, Ecopaís y diésel. Este mecanismo limita las variaciones mensuales y reduce el impacto inmediato de los cambios internacionales sobre los consumidores. Racines puso como ejemplo la gasolina Súper, cuyo precio es libre. Indicó que este combustible reflejó directamente las variaciones externas y registró un aumento cercano a 90 centavos por galón entre un mes y otro.

¿Cuándo podría bajar la gasolina?

El Gobierno asegura que actualmente no analiza cambios en el sistema de bandas. Según el Viceministerio, el mecanismo permite una transición gradual hacia precios más cercanos a las referencias internacionales. "El sistema de bandas funciona y no tenemos sobre la mesa ningún plan para revisarlo", manifestó Racines.

Respecto a una posible reducción del precio de la gasolina, el funcionario explicó que dependerá de la evolución del escenario internacional. Las proyecciones oficiales señalan que, si disminuyen las tensiones en Medio Oriente y los mercados recuperan estabilidad, los precios podrían retornar a niveles previos al conflicto en un plazo de cuatro a seis semanas.

En ese escenario, el sistema permitiría una reducción de hasta 10 % en los combustibles regulados. "Si los indicadores internacionales determinan una disminución del diez por ciento, esa reducción se aplicará", aseguró.

Mientras tanto, el Gobierno mantiene su estrategia para fortalecer la infraestructura energética, impulsar inversión privada y garantizar el abastecimiento nacional. Según las autoridades, la Refinería Esmeraldas opera cerca de su máxima capacidad y el suministro de combustibles está garantizado, aunque el comportamiento futuro de la gasolina seguirá dependiendo de la evolución de los mercados internacionales.