El número de personas fallecidas por el aluvión registrado en la parroquia Guadalupe, provincia de Zamora Chinchipe, se elevó a 10, según confirmó la prefecta Karla Reátegui.
El reporte oficial también registra 38 heridos, cerca de 300 personas afectadas y 50 viviendas con daños, mientras los equipos de rescate continúan las labores para localizar a quienes permanecen desaparecidos.
El deslizamiento de tierra ocurrió luego de las intensas lluvias que afectaron el sector durante los primeros días de julio.
Desde entonces, instituciones trabajan con maquinaria y personal especializado para retirar el material acumulado y atender a las familias damnificadas.
Esperan el informe sobre las causas
Hasta este 7 de julio continúan desaparecidas diez personas, entre ellas la gobernadora de Zamora Chinchipe, Ivonne Panchi, y varios integrantes de su equipo de trabajo, quienes no han sido localizados desde que ocurrió la emergencia.
Respecto al origen del aluvión, la prefecta indicó que aún no existe un informe técnico definitivo. "Estamos esperando el informe final para conocer qué provocó el aluvión", afirmó.
Explicó que, con la información preliminar disponible, el evento estaría relacionado con las fuertes lluvias y otros factores naturales propios de la temporada invernal.
No obstante, señaló que en zonas ubicadas aguas abajo también existen problemas relacionados con minería ilegal, un aspecto que forma parte del contexto que será analizado por las autoridades competentes.
Comunidades afectadas permanecen en albergues
La emergencia provocó graves daños en varios sectores de la parroquia Guadalupe. Según informó Reátegui, "ha desaparecido completamente el barrio Santa Isabel" y el barrio Cantzama sufrió afectaciones de gran magnitud.
Debido a estos daños, varias familias fueron trasladadas a casas de acogida y al albergue instalado en la Unidad Educativa Daniel Martínez.
Las autoridades también evalúan un plan de vivienda para quienes perdieron sus hogares. Además de los daños en las viviendas, el aluvión afectó infraestructura vial, cultivos y servicios básicos.
Mientras continúan las labores de búsqueda y asistencia humanitaria, las instituciones mantienen el monitoreo permanente de la zona para actualizar el número de víctimas y coordinar la atención a la población afectada.
