La situación financiera del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ha entrado en una fase crítica, aseguró el economista Alberto Acosta Burneo en una entrevista en Manavisión Plus. Además describió el sistema actual como "insostenible" y "profundamente injusto", analizando las posibles reformas para evitar el impago de las pensiones a los júbilados.

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- ¿En qué basa su proyección de que el fondo de pensiones podría agotarse en menos de cuatro años?

Los egresos de la Seguridad Social superan por mucho sus ingresos. El pago de pensiones para este año bordea los 7.500 millones de dólares, pero la Seguridad Social recibe apenas 3.400 millones de dólares por aportaciones. 

El Estado además subsidia una parte de esas pensiones, 2.700 millones de dólares, y aún así hay un faltante, un déficit de 1.400 millones de dólares por año.

- ¿De dónde sale la plata para poder completar el pago de pensiones? 

Sale del fondo de pensiones, que son los recursos que se ahorraron en el pasado para precisamente poder pagar pensiones. Si uno gasta demasiado tiene que sacar la plata de los ahorros. Bueno, esos ahorros, al ritmo de 1.400 millones de dólares, se van a acabar en menos de cuatro años.

Ese es el gran problema de la Seguridad Social. Es insostenible, es cuestión de tiempo y estamos hablando de que muy poco tiempo les queda antes de quedarse sin fondos. 

- ¿Qué pasaría después si no se hace nada al respecto?

Pues el impago de las pensiones, ya que no va a haber la plata para pagarlas completas, habrá que escoger a quién no se le paga las pensiones o en cuánto se le reduce el pago, porque la Seguridad Social no va a tener dinero para hacerlo. 

Por eso es que la alternativa de no hacer nada no existe, porque no tomar correctivos implica que en menos de cuatro años no podremos pagar las pensiones completas.

- ¿Qué escenarios podrían presentarse si el fondo de pensiones no alcanza para cubrir las obligaciones del sistema?

Es imposible, en la actualidad existe el subsidio del Estado del 40% de las pensiones jubilares y no las paga completas porque no tiene los recursos. En este momento la Seguridad Social se ha transformado en el principal subsidio, que hace dos años eran los combustibles. 

Ya que el IESS va a absorber alrededor de 3.600 millones de dólares en recursos fiscales, y lo más preocupante es que ese subsidio sube año tras año en 300 millones de dólares. Y está asfixiando a las finanzas públicas, dejando menos recursos para invertir en salud y educación.

Entonces las finanzas públicas ya no tienen capacidad de dar más fondos a la Seguridad Social, si es que no se toman correctivos, no va haber como cubrir, y la única alternativa que existe es el impago de las pensiones. 

- ¿Cómo funcionaría un eventual escenario de insuficiencia de recursos para el pago de pensiones?

Pagar una parte, hasta donde alcance. El 60%, el 80% de las pensiones, dejando un saldo del 20% impago. Dependerá de la magnitud del problema en ese momento. Por eso es que es tan urgente tomar correctivos ahora. No tenemos que esperar tres años a que todo colapse, a que no haya cómo pagar para ahí si corregir la Seguridad Social. 

- ¿Qué tipo de medidas podrían formar parte de una reforma al sistema de pensiones?

Hay infinidad de opciones y por eso es que creo que los correctivos hay que trabajarlos, primero a través de una comisión técnica independiente que construya distintos combos, opciones, combinaciones. 

Que pueden incluir diferentes opciones de incremento de aportes u otra opción es mantenerlos, no cambiarlos, elevar la edad de jubilación, limitar beneficios, entre otros. 

Lo importante es presentar distintas opciones a los jubilados, a los afiliados de la Seguridad Social, a todos los afiliados y preguntarles ¿Cuál es la que menos te desagrada?, ya que a nadie le gusta tener que corregir un sistema colapsado.

Aún así, deberían escoger los mismos ciudadanos y decir, esto es lo que preferimos, que puede ser una mezcla de todos los distintos factores y parámetros que se pueden modificar en la Seguridad Social.

- ¿Cuáles serían las que menos afectación podrían tener con referencia a los jubilados?

Habría que tratar de sostener las pensiones actuales. La más dolorosa para los jubilados sería reducir las pensiones. Creo que es necesario extender la edad de jubilación y trabajar en el buen manejo de los recursos.

Es necesario trabajar en una separación entre todos los servicios de salud y los servicios previsionales o de jubilación, liberar al IESS, para que se enfoque netamente en fondos previsionales, manejar las pensiones, y devolverle al ciudadano el control sobre la Seguridad Social. 

- ¿Qué cambios propone para reformar la Seguridad Social?

Dentro de la Seguridad Social hay que crear cuentas individuales, que es igual que una cuenta bancaria, donde cada ciudadano sabe que está depositando su dinero, puede depositar incluso más de lo que aporta en la actualidad y eso le va a servir para mejorar su pensión en el futuro.

Además debemos permitir que cada afiliado pueda escoger con quién quiere tener su jubilación. Si quiere tenerla con el IESS, con un fondo provisional privado o con una mezcla de los dos.

Y al final del día, siempre recordando que hay que mantener ese subsidio del Estado para proteger a las pensiones más bajas. Para ellos debe funcionar ese fondo solidario que debe aplicar independientemente si se trata de una jubilación en el IESS o un fondo de pensiones privado. 

- ¿Cómo garantizar que las decisiones sobre una reforma respondan a criterios técnicos y sostenibles?

Las opciones deben ser establecidas por una comisión técnica, tienen que ser equivalentes, se puede llegar al mismo resultado elevando aportaciones, elevar la edad de jubilación o una mezcla de todos los factores.

Lo importante es que, tiene que ser un trabajo hecho técnicamente por una comisión, que determine que el mismo resultado se obtiene con distintas opciones, moviendo distintos parámetros. El desafío es darle al ciudadano la opción de escoger qué le molesta menos.

- ¿No cree usted que es trasladar un problema sin resolver la eficiencia que debe haber en el propio ministerio?

La ventaja de que la salud esté concentrada en el Ministerio de Salud es que pasamos a un sistema mucho más justo. Es injusto porque dentro de los recursos del subsidio que da el Estado para la Seguridad Social, se beneficia a la gente que gana menos. El subsidio del Estado llega en una proporción mayor al que gana más. 

El subsidio tiene que ser solamente para los ingresos bajos para completar su pensión y tiene que recibir más quien menos gana. El resto de ciudadanos tienen que recibir su pensión conforme lo que han ahorrado. Otra injusticia es que todos los ciudadanos financian a través de impuestos ese subsidio, pero la mayoría de ecuatorianos no van a ser ni han sido afiliados.

Por otro, hoy quienes aportamos a la Seguridad Social estamos financiando unas pensiones que cuando a nosotros nos toque jubilarnos no nos van a poder pagar. 

- ¿Considera que el actual sistema de Seguridad Social tiene problemas de equidad? ¿Por qué?

Los políticos usan a la Seguridad Social para repartir beneficios y recibir aplausos, por supuesto. Ya lo vivimos en el pasado reciente. Por ejemplo, cuando se creó ese beneficio de esa cobertura para los hijos menores de edad sin pagar un solo centavo adicional. 

¡Aplausos! El mejor presidente de la historia. ¡Qué maravilla! Lo que no se vio es que eso significaba el colapso de la Seguridad Social, que ya lo estamos viviendo y que lo vamos a vivir en poco tiempo. No se preocupen, estas no son especulaciones. Esperen de aquí a tres años y veremos cómo las pensiones no se pueden pagar si es que no se hace nada.

- ¿Por qué es un tema matemático?

Hay alrededor de 5 mil millones de dólares en el fondo. Si se están gastando 1.400 cada año, pues hagan las sumas y restas y lleguen a la conclusión de cuánto tiempo va a durar esa cuenta. 

El colapso no sucede de la noche a la mañana, es muy sencillo para los políticos comenzar a repartir beneficios sin importarles que en el largo plazo la Seguridad Social sea insostenible. 

No se trabaja para uno o dos años, ni siquiera para cuatro años, como puede ser una presidencia. La Seguridad Social tiene una visión de 10, 20, 30, 40 años, una visión de largo plazo y de sostenibilidad.

- ¿Cuál debería ser el mensaje para que la propia Asamblea Nacional no pueda ser torpedeada ante una posible reforma?

La Seguridad Social necesita introducir competencia y permitir que los ciudadanos puedan escoger los servicios que desean. Aquí no se busca obligar a nadie a hacer nada. 

Hay que crear un sistema donde existan cuentas individuales, que cada ciudadano pueda tener una cuenta, igual que una cuenta bancaria, que sepa cuánto está ahorrando, que pueda depositar más de lo que le debitan de su cuenta, sino que diga yo quiero mejorar mi jubilación, me interesa depositar algo más.

Se debe permitir que cada ciudadano decida si quiere mantenerse en la Seguridad Social. Habrá muchos, tal vez la mayoría de ecuatorianos van a decir, el IESS es lo mío. Y en cualquier esquema que se maneje, este esquema mixto, tiene que mantener ese subsidio del Estado. 

- ¿Por qué considera que los cambios al sistema de Seguridad Social han sido difíciles de impulsar desde la política?

Es un botín político muy interesante, es un mecanismo para repartir beneficios, recibir aplausos y sin preocuparse de las consecuencias, porque las consecuencias no explotan de un día para otro, explotan en el mediano plazo y explotan generalmente cuando el político ya se fue a su casa. 

Entonces la gente no relaciona lo uno y lo otro y no relacionan que el colapso de la Seguridad Social se gestó hace 10 o 15 años cuando se tomaron esas medidas irresponsables que son las que nos han llevado a esta situación.