Jáminton Campaz, futbolista de la Selección Colombia, rompió el silencio tras los graves insultos y amenazas de muerte dirigidas contra él y su familia a través de redes sociales, luego de la eliminación del combinado nacional del Mundial 2026 ocurrida el pasado martes 7 de julio en los octavos de final frente a Suiza.
La situación llegó a tal punto que el deportista decidió cancelar su retorno inmediato a territorio colombiano por temor a represalias físicas. Mientras que el hecho revive la tragedia de Andrés Escobar, futbolista asesinado tras anotar un autogol en el Mundial de 1994.
Las amenazas contra Jáminton Campaz
El origen de los hostigamientos se dio tras el encuentro deportivo que terminó igualado sin goles en el tiempo reglamentario y la prórroga, donde Suiza se impuso posteriormente por 4-3 en la definición por penales.
Jáminton Campaz, actual jugador de Rosario Central, había ingresado desde el banco de suplentes y, cerca del cierre del alargue, falló una oportunidad clara de gol frente al arco rival.
Tras la derrota del equipo dirigido por Néstor Lorenzo, diversas plataformas digitales responsabilizaron al extremo, escalando a agresivas intimidaciones que sobrepasaron el ámbito deportivo. Incluso, las amenazas tocaron a su pequeña hija.
"Ninguna pasión justifica el odio"
Ante este panorama, el atacante utilizó su cuenta oficial de Instagram para emitir un comunicado donde lamentó el resultado, pero defendió su entrega profesional.
En su mensaje, el deportista expresó de manera textual: "Di todo lo que tenía dentro de la cancha y lo volvería a hacer una y mil veces por mi país".
Asimismo, rechazó la radicalización de los aficionados argumentando: "Mi Colombia, por favor, nunca dejemos de lado el respeto. Podemos pensar diferente, sentir frustración o tristeza, pero ninguna pasión justifica el odio y vivir con miedo".
El fantasma de 1994
De acuerdo con versiones de medios de comunicación colombianos, el temor generado por los mensajes provocó que el futbolista modificara sus planes personales y optara por no viajar a Colombia, buscando resguardo en el exterior.
Esta coyuntura violenta encendió las alarmas internacionales al recordar el asesinato del defensor central Andrés Escobar en 1994.
En el Mundial de Estados Unidos 1994, la selección colombiana liderada por Francisco "Pacho" Maturana quedó eliminada en la primera fase tras sufrir una derrota 2-1 contra el país anfitrión, partido en el cual Escobar anotó un autogol.
Días después de regresar a Medellín, el 2 de julio de 1994, el zaguero de 27 años fue increpado en un estacionamiento por el error deportivo y posteriormente asesinado de seis balazos por Humberto Muñoz Castro, chofer vinculado a grupos del narcotráfico.
