Paraguay quedó este jueves a las puertas de los dieciseisavos de final del Mundial, aunque debe esperar para certificar matemáticamente su clasificación, tras empatar 0-0 con Australia.
El resultado, en cambio, sí selló el boleto de los Socceroos para la próxima fase.
El Grupo D acabó con Estados Unidos como líder, con seis puntos, escoltado por Australia (2º) y Paraguay (3º), ambos con cuatro unidades.
Entrenados por el argentino Gustavo Alfaro, los guaraníes tienen garantizado quedar por delante de tres terceros pase lo que pase, cuando faltan por definirse con seis de los doce grupos del torneo. Pasan los ocho mejores terceros.
Ya el equipo de Alfaro tiene mejor performance que Corea del Sur en el A y Escocia en el C entre los terceros de los grupos finalizados. Y en los seis grupos que faltan por definirse será mejor que Senegal o Irak en el I independientemente de lo que ocurra.
Paraguay no encuentra su mejor forma
Necesita entonces acabar por delante de uno de los terceros de las llaves G, H J, K o L. Calculadora en mano, Alfaro hizo un planteamiento muy conservador.
Paraguay alineó una defensa de cinco para tapar las bandas de Australia y con un mediocampo de pierna fuerte. El mensaje era claro: minimizar riesgos.
Así, los Socceroos tomaron la iniciativa, sin inquietar al arquero albirrojo, Orlando Gill.
No obstante, al borde del descanso, un tiro de Cristian Volpato obligó a volar a Gill para despejar.
Era un aviso de que Paraguay necesitaba hacer mucho más que defenderse.
La entrada del mediocampista brasileño naturalizado paraguayo Mauricio fue la respuesta de Alfaro en el arranque de la segunda parte.
Las cosas mejoraron y el mismo Mauricio probaba suerte rápido, con un remate a distancia a las manos del arquero Patrick Beach.
Paraguay asumía el mando del juego. No pudo resolver y, sobre el final, hubo intercambio de amenazas.
El australiano Jordan Bos se sacó de la manga un tiro muy peligroso y ya en el tiempo agregado Mauricio volvió a rozar el gol, sin éxito, tras un buen pase de Alex Arce.
