La suspensión del servicio en el Metro de Quito, ocurrida el lunes 20 de abril de 2026, tuvo su origen en una falla técnica localizada en un switch de la estación Quitumbe. Este incidente, que mantuvo bloqueado el sistema por varias horas, motivó a los concejales Andrés Campaña, Bernardo Abad y Wilson Merino a solicitar la comparecencia urgente de Juan Carlos Parra, gerente de la Empresa Metro de Quito, ante el Concejo Metropolitano de la capital.
Durante la sesión del martes 21 de abril, con 18 votos a favor, se aprobó la moción para que el funcionario esclareciera las razones del cierre temporal. El objetivo central de la comparecencia fue obtener detalles sobre la suspensión del servicio que afectó a miles de ciudadanos, así como conocer el estado actual de la flota y los planes de contingencia para garantizar la movilidad de los quiteños ante futuros inconvenientes.
Detalles de la falla técnica y seguridad
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, aclaró durante la sesión que el sistema no presentó fallas estructurales en la vía, señalética o trenes del Metro de Quito. El problema radicó en un switch de comunicaciones en la estación Quitumbe, el cual, por estándares de seguridad del servicio, bloqueó el sistema al perder la comunicación entre estaciones. Muñoz precisó que, de acuerdo con los informes preliminares, se trató de un inconveniente aislado.
No funcionario, el burgomaestre reveló una irregularidad que ya está bajo investigación interna: entre las 12:00 y 01:00 del día del incidente, una persona ingresó al cuarto de comunicaciones del Metro de Quito sin ser reportado. El personal de turno solicitó el reinicio del sistema tras la alerta inicial, pero el switch quedó en estado de espera, impidiendo la activación total. Muñoz cuestionó por qué este acceso no fue informado a las instancias superiores oportunamente.
Operación y mantenimiento de los trenes
Respecto a las quejas ciudadanas por retrasos, Juan Carlos Parra explicó que las unidades del Metro de Quito estaban sometidas a un riguroso proceso de perfilamiento de ruedas. Esta medida preventiva redujo la flota operativa: en horas valle se utilizaron ocho trenes en lugar de los diez habituales, y en horas pico se operó con entre 13 y 15 unidades, dependiendo de la disponibilidad técnica inmediata del sistema.
El gerente señaló que un informe técnico detectó la necesidad de trabajos correctivos en los rieles, específicamente en una curva cerrada de 70 metros de radio a la salida de Quitumbe. Debido a esta curvatura, se generó un desgaste irregular en las ruedas, obligando a la operadora a restringir la velocidad en dicho tramo. El alcalde Muñoz enfatizó que el proceso de adquisición de llantas se ejecutará con dos años de anticipación mediante licitación pública, buscando evitar interrupciones futuras.