La movilidad en el norte de Guayaquil dio un paso trascendental este 20 de julio de 2026 con la entrada en funcionamiento del primer cuerpo del paso elevado ubicado en la intersección de las avenidas del Bombero y Leopoldo Carrera, en el sector de Los Ceibos. La infraestructura comenzó a recibir vehículos desde las 06:00 y representa uno de los proyectos viales más importantes que ejecuta actualmente el Municipio para reducir la congestión en uno de los corredores con mayor tráfico de la ciudad.
La apertura oficial estuvo encabezada por la alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, quien destacó que la obra constituye un avance determinante para mejorar la circulación en una zona donde diariamente confluyen miles de automóviles provenientes de la vía a la Costa, la avenida Carlos Julio Arosemena y las urbanizaciones de Los Ceibos. La autoridad sostuvo que esta primera fase permitirá disminuir tiempos de viaje mientras continúa la construcción del segundo viaducto.
El proyecto forma parte del programa de fortalecimiento de la infraestructura vial impulsado por el Municipio de Guayaquil y cuenta con financiamiento parcial del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). La inversión total asciende a USD 14,7 millones, recursos destinados no solo a la construcción de los dos pasos elevados, sino también a obras complementarias relacionadas con seguridad vial, iluminación, señalización y movilidad peatonal.
Durante el acto inaugural, Coronel recordó que la obra enfrentó una suspensión de 62 días debido a factores externos relacionados con permisos ambientales. Sin embargo, aseguró que la administración municipal retomó los trabajos y mantuvo el cronograma para avanzar con la solución vial integral, cuya culminación está prevista para abril de 2027, según informó el Cabildo.
Un alivio para uno de los principales cuellos de botella
La avenida del Bombero constituye uno de los ejes estratégicos de conexión entre la vía a la Costa, la avenida Carlos Julio Arosemena, el centro de Guayaquil y diversos sectores residenciales y comerciales del oeste de la ciudad. Durante años, la intersección con la avenida Leopoldo Carrera registró extensas filas de vehículos, especialmente en horas pico, debido al elevado volumen de tránsito y a la presencia de semáforos.
Precisamente, el objetivo principal del proyecto consiste en eliminar la semaforización de este cruce mediante dos pasos elevados independientes, uno para cada sentido de circulación. De esta manera, el flujo vehicular podrá mantenerse continuo, reduciendo tiempos de espera y mejorando la capacidad operativa del corredor vial.
Con la habilitación del primer cuerpo del puente, la circulación cambia de forma temporal mientras se construye la segunda estructura. Desde este lunes, los conductores disponen de un carril sobre el nuevo paso elevado hacia la vía a la Costa y otro en dirección a la avenida Carlos Julio Arosemena, complementados por los carriles de servicio existentes a nivel de la vía.
Las autoridades municipales estiman que, una vez concluida la totalidad de la obra, más de 120.000 conductores diarios se beneficiarán directamente con una circulación más fluida y segura. Otras publicaciones municipales y reportes periodísticos sitúan el flujo diario incluso por encima de los 130.000 vehículos, lo que refleja la importancia estratégica de este corredor para la movilidad metropolitana.
Infraestructura moderna con estándares internacionales
La construcción incorpora especificaciones técnicas exigidas por la CAF, organismo que participa en el financiamiento del proyecto y que supervisa el cumplimiento de estándares ambientales, sociales y de ingeniería. Además del puente vehicular, la solución contempla mejoras urbanísticas destinadas a ofrecer una infraestructura más segura para peatones y conductores.
Entre las intervenciones ejecutadas destacan la colocación de 2.898 metros cuadrados de carpeta asfáltica, la instalación de 21 postes de acero inoxidable con luminarias LED alimentadas mediante paneles solares, así como aproximadamente 800 metros lineales de barandas metálicas para reforzar la seguridad del viaducto. Estos trabajos fueron concluidos en los días previos a la apertura oficial.
Paralelamente, el Municipio trasladó maquinaria y campamentos hacia el carril central para iniciar inmediatamente la construcción del segundo cuerpo del paso elevado. Con ello se busca mantener el ritmo de ejecución sin interrumpir completamente la circulación en este importante eje vial.
Asimismo, continúan las labores de señalización horizontal y vertical, la implementación de dispositivos preventivos y la reorganización temporal del tránsito, acciones coordinadas con la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) para minimizar afectaciones durante la nueva etapa constructiva.
Beneficios para la movilidad y la economía local
Más allá de agilizar el tránsito, el proyecto también genera impactos económicos relevantes. De acuerdo con información del Municipio, durante su ejecución se han creado alrededor de 1.400 empleos, entre puestos directos e indirectos, impulsando la actividad de empresas constructoras, proveedores y servicios asociados.
El diseño incorpora además un enfoque de movilidad integral. Las mejoras previstas incluyen espacios que facilitan cruces peatonales más seguros para residentes, trabajadores, estudiantes y clientes de los establecimientos comerciales ubicados en Los Ceibos, uno de los sectores con mayor desarrollo urbano del oeste de Guayaquil.
Los habitantes del sector consideran que la obra responde a una necesidad histórica. Durante la inauguración, Renate Schenker, presidenta del Comité de Los Ceibos, agradeció a las autoridades municipales por impulsar una solución que busca preservar el carácter residencial de la ciudadela y mejorar las condiciones de movilidad para quienes viven y trabajan en la zona.
El proyecto también fortalece la conectividad entre zonas estratégicas de Guayaquil, facilitando el desplazamiento hacia centros educativos, hospitales, centros comerciales, urbanizaciones y la vía a la Costa, una de las principales puertas de ingreso y salida de la ciudad.
Próxima fase de la obra
Tras la habilitación del primer cuerpo del puente, los esfuerzos constructivos se concentran en la segunda estructura, que completará la solución vial diseñada para esta intersección. Las obras comprenden pilotaje, cimentación, fundición de rampas, instalación de juntas estructurales y acabados complementarios antes de su apertura definitiva.
Mientras avanzan estos trabajos, la ATM mantiene cambios temporales en la circulación y recomienda a los conductores respetar la señalización instalada, reducir la velocidad dentro de la zona de obra y considerar rutas alternas durante las horas de mayor demanda vehicular.
La apertura parcial marca un hito para la infraestructura vial de Guayaquil y constituye uno de los proyectos emblemáticos desarrollados con apoyo de organismos multilaterales. Una vez concluido el segundo paso elevado, la intersección funcionará sin semáforos, lo que permitirá una circulación continua y una reducción significativa de la congestión que durante años caracterizó este punto de la ciudad.
Con la entrada en operación de esta primera estructura, el Municipio sostiene que avanza hacia una red vial más eficiente, moderna y segura. La expectativa de las autoridades es que la solución integral contribuya a disminuir tiempos de desplazamiento, fortalecer la seguridad vial y responder al crecimiento urbano que experimenta Guayaquil, consolidando una infraestructura preparada para atender la demanda de movilidad de los próximos años.