El Municipio de Quito informó que la capital registró una disminución en el consumo de agua potable tras la aplicación de la Tasa de Gestión Integral de Residuos Sólidos, presentada el 7 de abril de 2026 por el alcalde Pabel Muñoz ante el Concejo Metropolitano en Quito, con el objetivo de evidenciar cambios en el comportamiento ciudadano y optimizar la gestión de residuos.
El informe municipal señala que la ciudad registró una reducción en el uso del recurso hídrico durante el primer trimestre de 2026. Este resultado refleja un comportamiento más responsable de los usuarios. El primer mes de facturación posterior a la ordenanza reportó un consumo de 15 millones de metros cúbicos de agua, cifra inferior a los 16,1 millones proyectados inicialmente. Según el Municipio, esta disminución responde a un uso más consciente del servicio.
Además, la reducción incidió en la facturación de febrero, que alcanzó 7 millones de dólares, mientras que el sistema requiere en promedio 8,1 millones mensuales para cubrir la gestión de residuos ejecutada por Emaseo EP y Emgirs EP.
Ahorros para los usuarios y medidores compartidos
El documento técnico también destaca que el 56% de los abonados paga un valor igual o menor al que cancelaba anteriormente, cuando la tasa se cobraba a través de la Empresa Eléctrica Quito. Este resultado evidencia una transición económica equitativa.
Asimismo, el alcalde presentó el caso de medidores compartidos, en el que la aplicación de una fórmula de modulación permitió reducir el pago por predio en 78%. En promedio, el valor descendió de 12 dólares a 2,67 dólares. En paralelo, trabajadores de Emaseo realizaron un plantón para exigir la permanencia de la tasa de recolección de basura. Este hecho se registró mientras se analizaban los resultados del nuevo esquema de cobro.
Convenio con la Empresa Eléctrica Quito y atención ciudadana
El Municipio avanza en el análisis de un posible convenio con la Empresa Eléctrica Quito para la recaudación de la tasa. La mesa de trabajo se instaló el 11 de marzo de 2026.
El 31 de marzo, la empresa eléctrica remitió una respuesta condicionada al cumplimiento de varios requisitos, entre ellos la socialización del estudio técnico, la entrega del listado de abonados y la actualización del catastro municipal. Muñoz se refirió al proceso durante su intervención. "La ciudad no puede esperar decisiones externas para avanzar en la gestión", afirmó el alcalde, según el informe presentado al Concejo Metropolitano.
Avances institucionales y próximos pasos
En materia de atención ciudadana, la municipalidad habilitó canales presenciales, virtuales y oficinas móviles para resolver inquietudes. Este sistema fortaleció la comunicación con los usuarios del servicio. Durante febrero y marzo, el Municipio atendió más de 46.700 requerimientos, con un índice de eficacia superior al 97%, de acuerdo con los datos oficiales.
Como parte de las acciones futuras, la administración dispuso continuar con la individualización de medidores compartidos mediante la Epmaps. Además, se mantendrán las gestiones con la Empresa Eléctrica Quito para evaluar una recaudación conjunta.