David Alejandro C. B., y Ángel Eriberto C. B., fueron detenidos tras una persecución y les hallaron explosivos. Ocurrió en Riobamba, Ecuador el 29 de abril en las calles de Riobamba, provincia de Chimborazo.

Los sospechosos intentaron darse a la fuga en una camioneta, lanzaron desde el vehículo una funda con ocho explosivos tipo emulsión encartuchada de color rojo y posteriormente huyeron a pie. Ellos no pudieron justificar la procedencia ni la autorización para portar dichos explosivos. 

Labores investigativas

Los agentes realizaban labores investigativas en las calles España y Luz Elisa Borja cuando observaron el vehículo con dos ocupantes en actitud sospechosa. Al intentar interceptarlos, los ocupantes aceleraron e intentaron atropellar a los uniformados, iniciando una persecución que culminó en la avenida Alfonso Chávez, en el nororiente de la ciudad.

En el trayecto, los sospechosos lanzaron la funda plástica con los explosivos. Tras abandonar el vehículo, intentaron huir a pie por varias calles del sector, donde fueron neutralizados y aprehendidos en flagrancia. Los indicios fueron ingresados bajo cadena de custodia por la Policía Judicial y el Grupo de Intervención y Rescate (GIR).

Los aprehendidos son David Alejandro C. B. y Ángel Eriberto C. B. (este último de 49 años y con antecedentes penales, según reportes). Ambos fueron puestos a disposición de la Fiscalía.

Audiencia

En la audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos, el Fiscal presentó como elementos de convicción el parte informativo, el parte de aprehensión, las versiones de los agentes intervinientes y la certificación de la Jefatura de Control de Armas de las Fuerzas Armadas, que confirmó la falta de autorización para la tenencia o porte de explosivos.

El Juez de Garantías Penales de turno acogió el pedido de la Fiscalía y dictó prisión preventiva contra los dos procesados. La instrucción fiscal tendrá una duración de treinta días.

Chimborazo, al igual que otras provincias serranas, registra presencia de grupos delictivos organizados, incluyendo presuntos vínculos con organizaciones como Los Lobos, según reportes de operativos similares. El tráfico y tenencia ilegal de explosivos representa una amenaza latente, ya que estos materiales pueden utilizarse en sicariatos, atentados o actividades de minería ilegal.