Representantes del sector pesquero de la costa ecuatoriana mantuvieron una reunión clave en Manta con el Ministro de Agricultura y Pesca, Juan Carlos Vega, para buscar una solución a la paralización de la flota motivada por el alto costo del combustible. A pesar de la urgencia planteada por los pescadores, la reunión concluyó sin el beneficio más solicitado: la reducción directa del precio del carburante.
Según los pescadores, desde el ministerio se les informó que la competencia de esta cartera de Estado no abarca la disminución del combustible, sino que se enfocó en el ofrecimiento de un "bono para los pescadores" como medida de auxilio primario.
Paralización y clamor por el subsidio
Juliana López, representante de la caleta pesquera de la parroquia Santa Marianita, manifestó que la necesidad de una baja en el combustible es lo que exigen, pues entre el 80% y el 90% de los barcos representados se encuentran paralizados. La inactividad ha generado una crisis social, afectando directamente a las familias de los pescadores, ya que hay padres que "ni siquiera le han comprado los uniformes a sus hijos" por la falta de trabajo.
La representante señaló la inviabilidad de la operación pesquera con los precios actuales, ya que una embarcación mayor necesita cargar "a más de 40.000 dólares" solo en combustible para una salida. Por ello, consideran que la compensación ofrecida no será suficiente, ya que el Estado no puede proveer 40.000 dólares todos los meses para cargar las embarcaciones y permitirles realizar su labor.
Compensación: una solución no aceptada
Alfonso Delgado, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones de Pescadores Artesanales del Ecuador (Conopae) y otras pesquerías no atuneras, expresó su descontento con el resultado de la reunión. Aunque el Ministro les aseguró que ya se ha aprobado un determinado monto de dinero para la compensación, los líderes del sector aún no conocen el valor exacto y han sido citados a reunirse nuevamente el próximo martes para definir y oficializar la compensación mediante un decreto o acuerdo ministerial.
Delgado expresó que la compensación a la cuenta del armador no es una solución definitiva. Si bien podría "paliar un mes una salida", no resuelve el problema a largo plazo. El sector rechaza esta modalidad y mantiene su exigencia de un subsidio directo al combustible, argumentando que no aceptarán auxilios que vengan a la cuenta del armador, como se ha hecho con otros gremios, sino que debe ser una compensación directa al combustible.
La crisis en cifras: 80% de la flota inactiva
El impacto de la crisis es visible a lo largo de todo el perfil costero ecuatoriano, desde Manta, Puerto López, Machalilla, La Libertad, Santa Elena, Puerto Bolívar, Machala, Anconcito, Chanduy, Esmeraldas. Delgado cifró la paralización en un 80% de las embarcaciones en todo el litoral.
Las cifras presentadas en Manta son contundentes: la flota tiene 2.400 embarcaciones mayores paralizadas. Adicionalmente, el sector interactúa con 2.000 lanchas artesanales que van al remolque de la flota nodriza, las cuales también se ven afectadas. Los representantes hicieron notar al Gobierno que la paralización no es voluntaria, sino que el "detonante fue que el combustible nos obligó a parar".
Washington Flores, representante de Asociación de Capitanes del Puerto de Manta, dijo que ante la falta de acuerdos, los pescadores se mantendrán paralizados y seguirán vigilando la situación. "La paralización se mantendrá de forma indefinida, pues nadie moverá las embarcaciones con el valor actual del combustible", acotó.
Hasta el cierre de esta edición, no se obtuvo un pronunciamiento de parte del Ministerio de Pesca.