Un bus de transporte de pasajeros debió ser empujado manualmente por un grupo de ciudadanos en la vía que conecta las ciudades de Santo Domingo y Quevedo, en el litoral ecuatoriano. El incidente, captado en video y viralizado en plataformas digitales, ocurrió presuntamente debido a que la unidad se quedó sin combustible en medio del trayecto.
Los pasajeros, en un esfuerzo por despejar la calzada y reanudar el viaje, empujaron el vehículo pesado hasta una estación de servicio ubicada a un costado de la carretera, dentro de la jurisdicción de Santo Domingo de los Tsáchilas. El hecho fue registrado por el conductor de un camión que transitaba por el lugar en el momento del suceso.
Mantenimiento logístico por parte de la compañía,
En el clip audiovisual, que tiene una duración de 18 segundos, se observa nítidamente a varias personas, quienes se presume eran los usuarios de la unidad de transporte, aplicando fuerza física en la parte posterior del micro para ingresarlo a la gasolinera. La grabación permite visualizar también la infraestructura de la estación de servicios, confirmando que el bus se detuvo a pocos metros del punto de abastecimiento.
La difusión de estas imágenes ha provocado una ola de críticas en redes sociales hacia la operadora de transporte involucrada. Los usuarios de las plataformas digitales cuestionan la falta de previsión y mantenimiento logístico por parte de la compañía, señalando que quedar varado por falta de carburante representa un riesgo para la seguridad de los viajeros y obstaculiza el flujo vehicular en la red estatal E25, una de las arterias viales más transitadas del país.
Bus es de servicio interprovincial
Aunque las autoridades de tránsito locales no han emitido un comunicado oficial sobre sanciones específicas, el reglamento de tránsito en Ecuador estipula que las operadoras de transporte público deben garantizar el estado óptimo de sus unidades antes de iniciar cualquier ruta interprovincial. El desabastecimiento de combustible en plena vía no solo afecta los tiempos de llegada, sino que expone a los pasajeros a posibles siniestros de tránsito al detenerse en zonas de alta velocidad.
Hasta el cierre de esta nota, la cooperativa de transporte no ha dado declaraciones sobre lo ocurrido el pasado lunes. Los registros audiovisuales continúan sumando interacciones, mientras la ciudadanía exige mayores controles a las unidades que cubren las rutas del litoral para evitar la repetición de estos incidentes que afectan la imagen del servicio público terrestre.