El Metro de Quito recibió la licencia ambiental este 11 de febrero de 2026, otorgada por la autoridad ambiental nacional, para extender la Primera Línea hasta La Ofelia, con más de cinco kilómetros adicionales, con el fin de fortalecer la movilidad sostenible y la conectividad del norte de la ciudad.

Hito clave para la ampliación del sistema

La certificación marca un paso decisivo para la expansión del transporte subterráneo. Con este documento, el proyecto puede avanzar dentro del marco legal y técnico.

La licencia habilita la ejecución de obras con criterios de sostenibilidad. Además, exige medidas para proteger el entorno natural y social del área de influencia.

El Municipio enmarca esta etapa dentro de su plan de movilidad urbana sostenible. La ampliación busca reducir tiempos de traslado y mejorar la cobertura del Metro de Quito.

¿Por qué es necesaria la licencia ambiental?

La licencia ambiental constituye un requisito obligatorio para proyectos de gran impacto en Ecuador. Este instrumento verifica el cumplimiento de la normativa vigente.

También certifica que las posibles afectaciones fueron evaluadas, prevenidas y mitigadas. De esta forma, se protegen recursos naturales y comunidades cercanas.

Asimismo, la autorización permite avanzar en construcción, operación, mantenimiento y extensión. El Metro de Quito se clasifica como proyecto de impacto medio-alto.

Participación ciudadana y operación actual

El Metro de Quito desarrolló un proceso de participación ciudadana con barrios ubicados en la zona de futuras estaciones. Allí socializó el alcance de la obra.

Estos encuentros sirvieron para resolver inquietudes y recoger observaciones. Con ello se busca un desarrollo armónico de la infraestructura.

Según datos oficiales, el sistema acumula más de 129 millones de viajes en 800 días de operación continua. Esta cifra respalda el uso masivo del Metro de Quito.

Nuevas estaciones y estudios técnicos

La ampliación contempla cuatro nuevas estaciones: Bicentenario, Andalucía, Rosario y Ofelia. Además, se construirá un nuevo tramo de túnel.

Actualmente, el proyecto atraviesa la fase de estudios definitivos. Estos definirán trazado, ingeniería y detalles constructivos de la extensión.

La obra apunta a beneficiar a más de 500.000 personas de 70 barrios del norte de Quito. Por ello se considera prioritaria para la ciudad.

Financiamiento y próximos pasos

Una vez concluidos los estudios, el Municipio iniciará el proceso de contratación de la fase constructiva. Para ello cuenta con un respaldo financiero inicial.

El proyecto dispone de un crédito de USD 80 millones otorgado por CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Este monto cubrirá etapas preliminares.

De forma paralela, el Municipio gestiona la autorización del Gobierno Nacional para estructurar el financiamiento total. Este paso resulta indispensable para ejecutar la obra completa.

Gestión municipal y proyección de la obra

La administración local solicitó la autorización de endeudamiento público en octubre de 2024. Posteriormente, reiteró el pedido en febrero de 2026.

Con la licencia ambiental vigente, la ampliación suma condiciones técnicas y legales para avanzar. Así, el proyecto consolida su hoja de ruta.