La presidente electa de Perú, Keiko Fujimori, anunció hoy la designación de Luis Galarreta como próximo primer ministro, en vísperas de que tome posesión de su cargo como nueva jefa de Estado.
Galarreta, quien participó como aspirante a 'número dos' de Fujimori en estas elecciones de abril y junio de 2026, asumirá su cargo como nuevo jefe del gabinete este martes cuando se confirme la investidura de la primera presidenta electa de Perú, que llega a cargo tras los intentos fallidos en los comicios de 2011, 2016 y 2021.
La decisión de Keiko Fujimori
El nuevo primer ministro de Perú, presidente del Congreso entre 2017 y 2018, ha sido parte importante de las dos últimas campañas presidenciales de Keiko Fujimori, quien le ha definido como "un hombre leal, trabajador y profundamente comprometido" con el país, según recoge la cadena RPP.
"Un hombre que nunca ha permitido que la adversidad doblegue sus convicciones ni su voluntad de servir", dijo, en lo que parece un guiño a la manquedad que le acompaña desde que era un niño tras nacer con malformaciones congénitas debido al fármaco talidomida.
"Le he pedido que lidere un gabinete unido, que trabaje con sentido de urgencia, que escuche a la ciudadanía y que su gestión se mida por los resultados que entregue a todos los peruanos", manifestó la presidente electa de Perú.
Recibe el encargo con responsabilidad
Por su parte, Galarreta señaló que recibe el encargo con la responsabilidad que merece y fijó como principales objetivos bajar los altos índices de inseguridad ciudadana, hacer más atractivo al país para las inversiones, generar empleo, así como reducir la pobreza y las desigualdades.
Asimismo, Keiko Fujimori anunció también la designación de Elmer Cuba como nuevo jefe de la cartera de Economía, y del periodista Carlos Espá como próximo ministro de Asuntos Exteriores, conocido por su faceta como director entre 2002 y 2024 del popular programa de investigación periodística Cuarto poder.
Con apenas 50.000 votos de diferencia, Keiko Fujimori se impuso a Roberto Sánchez en una cita electoral marcada por una década de profunda crisis de inestabilidad política e institucional, por la que han circulado hasta ocho presidentes.