Guayaquil recibió la distinción de "Ciudad Capital de la Gastronomía" por parte de la plataforma The Food Capitals, un reconocimiento que destaca el desarrollo de su oferta culinaria, la integración de tradiciones gastronómicas de distintas comunidades y el impacto que este sector genera en el turismo y la economía de la ciudad.
La cocina guayaquileña es el resultado de un proceso de intercambio cultural que ha evolucionado durante décadas. A las recetas tradicionales se sumaron los aportes de comunidades provenientes de Venezuela, Colombia, China, España e Italia, cuya presencia enriqueció la oferta gastronómica de la ciudad y amplió la variedad de sabores disponibles para residentes y visitantes.
La distinción entregada por The Food Capitals reconoce el liderazgo de Guayaquil en la cooperación e intercambio de conocimientos gastronómicos. Además, fortalece el posicionamiento de la ciudad como un destino para quienes buscan experiencias culinarias vinculadas con la identidad, la tradición y la innovación.
Gastronomía con impacto en el turismo
El crecimiento de la gastronomía también se refleja en la actividad turística. De acuerdo con el Observatorio Turístico de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), durante el segundo trimestre de 2025 la ciudad registró USD 153 millones por concepto del gasto realizado por turistas y excursionistas.
La oferta gastronómica constituye uno de los principales atractivos para quienes visitan Guayaquil. Restaurantes, cafeterías, panaderías, mercados y establecimientos especializados forman parte de la experiencia que encuentran los visitantes durante su permanencia en la ciudad.
El movimiento económico derivado de la actividad gastronómica también impulsa la generación de empleo, la apertura de nuevos negocios y el fortalecimiento de cadenas de abastecimiento vinculadas con la producción de alimentos, el comercio y los servicios.
Emprendimientos que integran nuevas tradiciones
Uno de los ejemplos del intercambio cultural es el emprendimiento del venezolano Aldo De Sousa, quien abrió en 2015 el establecimiento Arepa Café y Algo Más con el objetivo de ofrecer recetas tradicionales de su país adaptadas al gusto del consumidor ecuatoriano.
Actualmente el negocio produce alrededor de 70.000 arepas al año, incorporando ingredientes nacionales como el plátano maduro y el queso dentro de preparaciones típicas venezolanas. Esta combinación refleja el proceso de integración culinaria que caracteriza a la oferta gastronómica de Guayaquil.
El establecimiento consume mensualmente media tonelada de carne, 450 pollos y 300 kilos de chancho, además de operar en dos estaciones de servicio. Estas cifras muestran la capacidad de la gastronomía para dinamizar diferentes actividades económicas relacionadas con la producción, distribución y comercialización de alimentos.
De Sousa señaló que la aceptación de la arepa responde a la apertura del consumidor guayaquileño hacia nuevas propuestas gastronómicas y a la posibilidad de combinar sabores tradicionales con ingredientes locales.
La influencia asiática mantiene su presencia
La cocina asiática constituye otro de los componentes que fortalecen la identidad gastronómica de Guayaquil. La presencia de comunidades provenientes de China y Japón ha permitido el desarrollo de chifas, panaderías, cafeterías, dulcerías y tiendas de conveniencia que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad.
Uno de esos casos es Mingjun Zou, quien desde 2003 dirige Chifa China, establecimiento dedicado a la preparación de cocina cantonesa mediante técnicas tradicionales que priorizan la frescura de los ingredientes y métodos de cocción como el vapor, el salteado, los guisados y los asados.
La propuesta gastronómica utiliza productos disponibles en Ecuador, entre ellos chancho, pato y pescado, mientras mantiene los métodos de preparación propios de la cocina china. De esta manera, la gastronomía asiática se integra con ingredientes locales sin perder sus características tradicionales.
Una identidad culinaria en expansión
La diversidad de la gastronomía guayaquileña responde a la convivencia entre recetas tradicionales e influencias internacionales que, con el paso de los años, se incorporaron al patrimonio culinario de la ciudad.
Este proceso ha permitido ampliar la oferta gastronómica disponible para residentes y turistas, al tiempo que fortalece la actividad económica vinculada con restaurantes, emprendimientos familiares y establecimientos especializados.
El reconocimiento otorgado por The Food Capitals, junto con el crecimiento del turismo y la participación de emprendimientos locales e internacionales, consolida a Guayaquil como un destino gastronómico que combina tradición, diversidad cultural y desarrollo económico, fortaleciendo su proyección dentro del panorama culinario nacional e internacional.