Un grupo de familiares y amigos de cinco guardias de seguridad privada desaparecidos se concentró este jueves 9 de julio frente al Palacio de Carondelet, en Quito, para solicitar al Gobierno que intensifique las labores de búsqueda de los trabajadores, cuyo paradero se desconoce desde el 14 de junio, cuando desaparecieron en alta mar frente a las costas de Guayas.

Los guardias Ricardo Luna, Marcos Cedeño, Kevin Bone, Oliver Ortiz y José Palma zarparon en dos lanchas desde un muelle del puerto de Guayaquil con destino a la isla Puná, donde debían prestar servicios de custodia a una embarcación camaronera. Desde entonces, sus familiares no han recibido información sobre su ubicación.

Durante la manifestación, los asistentes portaron camisetas y pancartas con las fotografías de los desaparecidos y exigieron que las autoridades mantengan activas las operaciones de búsqueda e investigación.

Familiares fueron recibidos por autoridades

Tras la protesta, una delegación de familiares sostuvo una reunión de aproximadamente dos horas con representantes del Ministerio del Interior, en la que expusieron su preocupación por la falta de resultados y solicitaron mayores esfuerzos para localizar a los trabajadores.

Juan Núñez, padrastro de uno de los desaparecidos, manifestó que las familias continuarán realizando movilizaciones para mantener visible el caso mientras no existan respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.

En este mismo caso, un sexto guardia de seguridad que integraba el grupo fue encontrado sin vida días después en Puerto Bolívar, hecho que también forma parte de las investigaciones.

Continúan las investigaciones

La zona marítima cercana a la isla Puná ha sido identificada por las autoridades como un área donde operan organizaciones delictivas dedicadas a actividades como narcotráfico, secuestro y extorsión, entre ellas Los Lobos y Sao Box.

De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, entre enero y mayo de 2026 se registraron más de 3.200 personas desaparecidas en Ecuador. Durante 2025, el país reportó alrededor de 7.500 casos de desaparición.

Las investigaciones sobre el caso de los cinco guardias continúan bajo la coordinación de las autoridades competentes, mientras sus familiares mantienen el pedido de que se refuercen las operaciones de búsqueda y se esclarezcan las circunstancias de la desaparición.