Aunque los 65 años pesan, José Alvia Santana aún siente la energía para salir a la calle con su equipo de barrido. Sin embargo, tras 26 años de servicio en el Municipio de Manta, confiesa que si le llega la ocasión de jubilarse, no la dejará pasar. Alvia, quien ingresó a trabajar el 21 de enero del 2000 y ha pasado su vida laboral en el departamento de Higiene, está legalmente apto para el retiro, al punto que la Dirección de Talento Humano ya le solicitó su historial laboral.

"Ya quiero jubilarme, pero siempre y cuando el municipio me dé lo que corresponde sin tener que esperar meses por un pago parcial", señala con firmeza. Este obrero admite desconocer el monto exacto de su liquidación, pero la incertidumbre sobre la forma de pago es su mayor freno.

Julio Bazurto mientras realizaba su trabajo la mañana del martes 17 de marzo del 2026. El Diario

Su temor no es infundado. Julio Bazurto Arteaga, de su misma edad y con 22 años dedicados al barrido, comparte la misma inquietud. Al igual que otros compañeros, Bazurto desea dar por terminada su etapa laboral, pero la experiencia de extrabajadores lo detiene. "Sabemos que a otros excompañeros el municipio no les ha dado la plata completa, sino que les ha llegado en cuatro partes, y eso es lo que uno no quiere", puntualiza, aludiendo a los pagos fraccionados que obligan a los jubilados a extender la espera por un dinero que les es legalmente propio.

El listado de espera y el colapso operativo

La situación de Alvia y Bazurto es un reflejo de un problema mayor en la estructura municipal. Ítalo Hernández, secretario general subrogante del Sindicato de Trabajadores del municipio de Manta, revela que actualmente la población de obreros que cumplen con los requisitos para jubilarse y desean hacerlo es de alrededor de 35 a 40 personas. El impedimento es directo: "Las finanzas no alcanzan", sentenció.

El dirigente sindical, cuya organización agrupa a 843 de los cerca de 1.100 trabajadores bajo el Código de Trabajo, hizo un llamado de atención sobre la delicada situación de la plantilla. Según Hernández, hay alrededor de 150 compañeros que se jubilaron, se enfermaron o fallecieron y no han sido repuestos. "Se ha sobrecargado el trabajo para los compañeros que están habilitados", aseguró.

La alerta se agrava en el área de Higiene, donde la edad de la fuerza laboral sobrepasa los 60 años. "Son alrededor del 35 o 40% de los compañeros. Ustedes pueden ver en la calle gente de 60, 70 años barriendo las calles, barriendo los parques", describe Hernández. Para solventar esta crisis, el sindicato ha sido informado que el municipio está gestionando un crédito bancario que permita a los futuros jubilados irse con su dinero en un solo pago. "No nos sirve de nada que ellos se jubilen y se vayan sin recibir el dinero que les corresponde", enfatiza el secretario.

El proyecto AVD: La promesa de la alcaldía

Ante la presión sindical y la necesidad de oxigenar las cuentas municipales, la alcaldesa Marciana Valdivieso informó sobre los avances en el proceso. La autoridad local reconoció que el retiro de un grupo de obreros que ya cumplen con la edad y años de servicio es una estrategia clave para aliviar la situación financiera del cabildo.

"El proyecto de jubilar a algunos compañeros se encuentra en un estudio, que lo está liderando Jimmy Pilozo, director de Talento Humano del municipio de Manta", explicó la alcaldesa. Pilozo ya tiene levantada la información y está en la fase de "afinar detalles" para presentar el proyecto denominado Acuerdo de Voluntad de Desvinculación (AVD). Este mecanismo legal busca formalizar la jubilación de los empleados que reúnan los requisitos de manera consensuada y financieramente planificada.

Valdivieso citó el caso de la EPAM (Empresa Pública Aguas de Manta) como un precedente exitoso, donde un proyecto similar posibilitó la jubilación de casi 60 personas. "Eso nos permitió respirar un poco en cuanto a la situación económica de la EP Aguas de Manta", señaló, destacando que el compromiso fue no contratar reemplazos, lo que generó un alivio presupuestario.

Con un compromiso similar para el Municipio de Manta, la alcaldesa afirmó que una vez que se finalicen los detalles del AVD y se defina el número oficial de empleados que podrán acceder al beneficio, el dato será comunicado a la ciudadanía y a los medios.