La Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM) ejecuta la reclasificación automática de cuentas en sectores con predominancia comercial e industrial. El trabajo se ejecuta según la Ordenanza 053 (Anexo II) publicada en julio y difundida en noviembre pasado. Esta medida busca equidad tarifaria, es decir que usuarios con actividad económica paguen la categoría correspondiente, evitando subsidios cruzados, se informó.
Mariuxi Briones Moreira, gerente de Gestión Comercial, explicó: “Censamos polígonos donde más del 80 % de predios son comerciales o industriales. Allí el personal verifica uso real para reclasificar”, subrayó.
El censo para reclasificar cuentas se realiza en toda la ciudad de Manta, comenzando por el centro. Muchos locales predominan como residenciales en el catastro, pese a su uso comercial, por lo que EPAM ejecuta esta regularización desde diciembre para aplicar tarifas justas.
663 cuentas pasador de domiciliaria a comercial
Hasta ahora, de 61.360 cuentas totales de Aguas Manta, 8.700 son comerciales; el resto mayoritariamente son residenciales (cerca de 50.000). Según Briones, la EPAM identificó inicialmente 3.356 cuentas potenciales, de las cuales 663 se reclasificaron a comercial tras el censo iniciado en diciembre, cubriendo el 50 %.
El proceso incluye notificaciones públicas y 10 días para solicitar inspección gratuita. La funcionaria indicó que si se verifica uso residencial (ej. vivienda arriba y comercio abajo), se mantiene la categoría o se separa hidráulicamente, adicionando una cuenta comercial. “Hemos tenido 10 casos de separación; pero también hemos emitido notas de crédito por cobros indebidos”, detalló Briones.
Priorizan reclasificación en zonas comerciales
La reclasificación aplica tarifas comerciales desde $3,53 (según rangos de consumo: 5-50 m³ y más), frente a residenciales subsidiadas. “Es justicia: quien consume más por negocio paga lo justo”, afirmó. En Manta, barrios céntricos, alrededores de la Av. Malecón y zonas mixtas han sido priorizados.
Sin embargo, se informó que usuarios con inconvenientes acuden a centros de atención para revisión cuando no están satisfechos. Por ello la EPAM garantiza ajustes si hay error. La obra hidrosanitaria complementaria reemplaza redes obsoletas, reduciendo pérdidas y mejorando distribución.
Tanto los restaurantes como las tiendas son considerados usuarios comerciales, pero sus consumos de agua y conceptos tarifarios difieren, por lo que se aplican filtros para una clasificación justa. El filtro final incluye una revisión detallada para determinar si ciertas tiendas en barrios residenciales realmente ameritan la categoría comercial o deben mantenerse como residenciales.

