En una operación de gran alcance, la Policía desmanteló una presunta red dedicada al tráfico ilícito de migrantes, logrando la detención de cuatro personas que, según las investigaciones, cumplían roles cruciales dentro de la organización. La acción policial se dio en el marco de la Estrategia Operacional 3D y resultó de un trabajo coordinado entre diversas instituciones nacionales e internacionales.
Un equipo multidisciplinario, conformado por la Unidad Contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (UNAT), en alianza con la Fiscalía de Ecuador, el Servicio de Seguridad Diplomática (DSS) de los Estados Unidos y la embajada de ese país, ejecutó simultáneamente operativos en las provincias de Pichincha, Tungurahua, Carchi y Santa Elena. Como resultado, cuatro individuos fueron detenidos bajo sospecha de estar involucrados en el tráfico ilegal de migrantes.
Miembros infiltrados y logísticas sofisticadas
Ya en curso la investigación, los agentes descubrieron que entre los capturados se encontraban un miembro activo de la policía y una exfuncionaria de control migratorio. Ambos, presuntamente, aprovechaban su posición y conocimientos para facilitar la salida irregular de ciudadanos hacia Estados Unidos, utilizando rutas clandestinas y a cambio de importantes sumas de dinero.
El grupo criminal tenía una estructura bien definida. Algunos miembros se encargaban de captar personas interesadas en migrar, mientras otros coordinaban la logística de los traslados, procesaban pagos y gestionaban la salida del país por medios irregulares. Esta labor implicaba un nivel de organización y recursos considerable, con conexiones tanto a nivel nacional como internacional.
Identifican y rescatan a víctimas
Durante los allanamientos realizados en distintos puntos, la Policía identificó a cinco víctimas que fueron movilizadas de manera irregular. Estas personas, una vez fuera del país, fueron después detenidas por autoridades migratorias extranjeras y deportadas a Ecuador. La intervención permitió rescatarlas y brindarles el acompañamiento necesario tras su retorno.
Evidencia incautada para fortalecer la investigación
En los sitios intervenidos, los agentes recogieron elementos clave para la indagación, entre los que destacan cuatro teléfonos móviles y abundante documentación relacionada con la operación del grupo delictivo. Todo este material se analiza ahora para determinar el alcance de la red y posibles conexiones adicionales.
Las autoridades reiteraron su compromiso de combatir el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, intensificando la cooperación entre instancias nacionales y organismos internacionales para frenar este tipo de delitos que vulneran los derechos humanos.