El Municipio de Guayaquil reforzó los controles en el casco central de la ciudad mediante un operativo conjunto ejecutado por la Dirección de Justicia y Vigilancia y la Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE). La intervención se desarrolló en el sector de Pedro Moncayo, entre Vélez y Primero de Mayo, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las ordenanzas municipales y recuperar espacios públicos destinados al tránsito ciudadano.
Durante la jornada, las autoridades inspeccionaron siete kioscos, de los cuales seis corresponden a módulos municipales y uno a un establecimiento particular. Todos fueron clausurados por incumplir disposiciones vigentes relacionadas con el uso del espacio público y las obligaciones administrativas exigidas para su funcionamiento.
La Comisaría Municipal también emitió 35 notificaciones correspondientes a actos administrativos sancionadores por incumplimiento de ordenanzas. Además, levantó dos informes de novedades por no presentar la Licencia Anual de Funcionamiento Económico (LAFE) y ejecutó tres clausuras adicionales por no contar con la LAFE 2026, documento obligatorio para desarrollar actividades económicas dentro del cantón.
Como parte de la intervención, los Agentes de Control Municipal retiraron temporalmente objetos que obstruían la vía pública, mientras que personal de DACMSE realizó trabajos de hidrolavado y limpieza integral para mejorar las condiciones del sector y reforzar la percepción de orden y seguridad.
Controles y recuperación del espacio público
El operativo en Guayaquil se enmarca en la estrategia municipal de recuperación de espacios públicos, una política que el Cabildo ha intensificado durante 2026 en distintos sectores comerciales de la ciudad. Según información oficial, estas acciones buscan garantizar la libre circulación de peatones, reducir ocupaciones indebidas y promover el cumplimiento voluntario de la normativa.
Además de las clausuras y sanciones, las autoridades desarrollaron una jornada de socialización en diez predios con fachadas deterioradas, exhortando a sus propietarios a realizar las adecuaciones correspondientes conforme a las ordenanzas de ornato y mantenimiento urbano.
La Dirección de Justicia y Vigilancia explicó que la intervención priorizó inicialmente la orientación a los comerciantes y propietarios, aunque advirtió que la reincidencia en el incumplimiento puede derivar en sanciones económicas y clausuras temporales o definitivas.
El Municipio de Guayaquil sostiene que la recuperación del casco central constituye una de las prioridades de la administración, debido a la alta concentración de actividad comercial, tránsito peatonal y presencia de visitantes nacionales y extranjeros.
La LAFE como requisito obligatorio
Uno de los principales hallazgos del operativo estuvo relacionado con la ausencia de la Licencia Anual para el Funcionamiento de Establecimientos (LAFE), instrumento que desde el 1 de enero de 2026 reemplaza el anterior esquema de habilitación municipal para negocios.
De acuerdo con la Ordenanza que Regula la Licencia Anual para el Funcionamiento de Establecimientos en el Cantón Guayaquil, aprobada por el Concejo Municipal en diciembre de 2025, toda persona natural o jurídica que opere un establecimiento debe contar con este título habilitante antes de iniciar actividades económicas. La licencia tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de cada año y debe renovarse anualmente.
El Municipio informó que la digitalización del trámite y la simplificación de requisitos impulsaron un incremento significativo en la formalización de negocios. Entre enero y marzo de 2026 se emitieron miles de licencias, consolidando a la LAFE como un mecanismo de control y regularización comercial.
Las autoridades municipales recalcan que el objetivo no consiste únicamente en sancionar, sino también en facilitar la regularización de los establecimientos mediante procesos en línea y plazos definidos para completar obligaciones complementarias.
Antecedentes de la política de formalización
La estrategia de control implementada en el casco central de Guayaquil se conecta con las reformas normativas impulsadas por el Cabildo durante los últimos dos años. En 2024, el Municipio inició el proceso de socialización de una nueva ordenanza orientada a unificar los requisitos de habilitación y control de establecimientos.
Posteriormente, en diciembre de 2025, el Concejo Municipal aprobó la normativa que creó la LAFE, con el propósito de reducir trámites presenciales, agilizar la apertura de negocios y fortalecer los mecanismos de supervisión.
Datos oficiales difundidos por el Municipio indican que durante el primer trimestre de 2026 la emisión de licencias registró un crecimiento histórico, impulsado por la simplificación administrativa y la posibilidad de realizar el procedimiento de manera totalmente digital.
Sin embargo, las autoridades también han advertido que el aumento de la formalización debe ir acompañado de controles permanentes para evitar que establecimientos operen sin autorización o incumplan las condiciones establecidas en las ordenanzas cantonales.
Limpieza y mejoramiento del sector
Además de los controles administrativos, DACMSE ejecutó labores de limpieza profunda en el área intervenida. Los equipos municipales realizaron hidrolavado de aceras, retiro de residuos y desinfección de espacios de uso público, con el fin de mejorar el entorno urbano y apoyar la recuperación del sector.
La entidad señaló que las tareas de aseo forman parte de una intervención integral que combina fiscalización, mantenimiento y educación ciudadana. De esta manera, el Municipio busca que los comerciantes regularizados desarrollen sus actividades en condiciones adecuadas y que los peatones dispongan de espacios más seguros y ordenados.
Vecinos y usuarios del sector destacaron que la presencia coordinada de varias dependencias municipales permitió atender simultáneamente problemas relacionados con ocupación de aceras, acumulación de objetos y deterioro del entorno urbano.
Las autoridades adelantaron que operativos similares continuarán en otros puntos del centro de Guayaquil y en zonas comerciales de alta concurrencia, con el propósito de consolidar un modelo de gestión basado en el cumplimiento de las ordenanzas y la convivencia ciudadana.