Investigadores de la Universidad de Yonsei anunciaron el desarrollo de unas lentes de contacto inteligentes que estimulan regiones cerebrales relacionadas con el estado de ánimo, logrando reducir síntomas de depresión en ratones tras tres semanas de tratamiento. El estudio fue publicado recientemente en la revista científica Cell Press y plantea una posible alternativa no invasiva y sin medicamentos para tratar trastornos cerebrales.

El equipo científico explicó que las lentes incorporan electrodos ultrafinos que envían señales eléctricas leves al cerebro a través de la retina. Según los investigadores, el objetivo es estimular circuitos neuronales asociados con la depresión mediante una técnica conocida como "interferencia temporal".

El autor principal del estudio, Jang-Ung Park, científico de materiales de la Universidad de Yonsei, señaló que el trabajo abre nuevas posibilidades en el tratamiento de trastornos neurológicos utilizando el ojo como vía de acceso al cerebro.

Cómo funcionan las lentes inteligentes

Las lentes fueron diseñadas con materiales flexibles, transparentes y ultrafinos, elaborados con capas de óxido de galio y platino. Los electrodos generan dos señales eléctricas que solo se activan en el punto donde se intersectan dentro de la retina, permitiendo una estimulación más precisa de áreas cerebrales específicas.

De acuerdo con la investigación, esta tecnología aprovecha la conexión anatómica entre la retina y ciertas regiones del cerebro vinculadas al control del estado de ánimo. Los científicos compararon el funcionamiento del sistema con dos haces de luz que generan un punto brillante únicamente cuando se superponen.

Los investigadores destacaron que, aunque existen lentes inteligentes utilizadas para monitorear enfermedades oculares o metabólicas, esta es la primera ocasión en que se utilizan para tratar un trastorno cerebral.

Resultados comparables con la fluoxetina

Para evaluar la eficacia del tratamiento, el equipo trabajó con cuatro grupos de ratones: un grupo sano, un grupo con depresión sin tratamiento, otro tratado con interferencia temporal mediante las lentes y un último grupo tratado con fluoxetina, principio activo del medicamento Prozac.

Los ratones tratados con las lentes recibieron sesiones de estimulación de 30 minutos diarios durante tres semanas. Tras ese periodo, los científicos registraron mejoras conductuales, neuronales y fisiológicas comparables a las observadas en los ratones tratados con fluoxetina.

El estudio también detectó cambios biológicos relevantes. Los investigadores reportaron una reducción del 48 % en los niveles de corticosterona sanguínea y un aumento del 47 % en los niveles de serotonina en comparación con los ratones deprimidos no tratados. Además, se observó una disminución de moléculas inflamatorias relacionadas con la depresión.

Próximos pasos antes de ensayos en humanos

Los registros de actividad cerebral mostraron que el tratamiento ayudó a restaurar la conectividad entre el hipocampo y la corteza prefrontal, conexiones que se habían deteriorado debido a la depresión inducida en los animales de prueba.

El equipo utilizó además un modelo de aprendizaje automático para clasificar a los ratones según comportamiento, actividad cerebral y biomarcadores. El sistema agrupó consistentemente a los ratones tratados con lentes junto al grupo sano, y no con el grupo de depresión no tratada.

Aunque los resultados fueron considerados prometedores, los científicos aclararon que la tecnología todavía debe pasar por evaluaciones clínicas antes de llegar a humanos. Entre los próximos pasos se encuentran el desarrollo de una versión completamente inalámbrica, pruebas de seguridad a largo plazo y la personalización de la estimulación para cada paciente.

El estudio también menciona que esta tecnología podría investigarse en el futuro para otras afecciones neurológicas y psiquiátricas, como ansiedad, adicciones o deterioro cognitivo. Sin embargo, los investigadores enfatizaron que todavía se encuentra en etapa experimental.