La tarde del miércoles 31 de diciembre, un joven fue asesinado mientras participaba en una tradición popular de Fin de Año.

Horas después, un ataque armado dejó al menos cinco muertos y diez heridos en un barrio del sur de la ciudad.

El primer crimen ocurrió pasadas las 15:00 en el puente de La Ensenadita, que conecta con el barrio Miraflores.

La víctima fue identificada como Miguel Ángel Ramírez Ganchozo, de 25 años, según el reporte preliminar policial.

Testigos indicaron que el joven pedía monedas vestido de “viuda” cuando fue interceptado por hombres armados.

Los atacantes dispararon en reiteradas ocasiones y Ramírez recibió más de diez impactos de bala, muriendo de forma inmediata.

Sus acompañantes, también caracterizados como “viudas”, lograron sobrevivir al ataque armado.

El hecho causó conmoción por ocurrir durante una celebración tradicional y en un espacio público concurrido.

Una masacre al cierre del 2025 en Manta

Cuando se unían el 2025 y el 2026, otro ataque agravó el escenario de inseguridad en Manta.

En los exteriores de una vivienda del barrio Nueva Esperanza, parroquia Eloy Alfaro, desconocidos abrieron fuego.

El ataque se dirigió contra aproximadamente 15 personas reunidas en el lugar.

De forma preliminar, se reportaron al menos cinco personas fallecidas y diez heridas por impactos de bala.

En redes sociales circularon videos de víctimas tendidas en el suelo, mientras familiares gritaban y lloraban desesperados.

La Policía llegó posteriormente a la zona para iniciar las investigaciones correspondiente.

Un inicio de año marcado por el terror

Este ataque múltiple consolidó un cierre de año especialmente violento en el distrito Manta, Jaramijó y Montecristi.

Las autoridades estiman que el 2025 cerró con casi 518 muertes violentas en esta jurisdicción manabita.

En comparación, durante 2024 se registraron 331 asesinatos, evidenciando un incremento significativo.

El gobierno habla de peleas de bandas

Según información oficial, estos crímenes se enmarcan en disputas territoriales y enfrentamientos entre organizaciones criminales.

La dinámica delictiva ha convertido al año que terminó en el más violento de la historia reciente del país.

Manabí figura entre las provincias más afectadas por esta escalada.

Noboa amplía estado de excepción

Frente a este contexto, Ecuador terminó 2025 e inició 2026 bajo un estado de excepción focalizado.

La medida fue ratificada y decretada el miércoles 31 de diciembre por el presidente Daniel Noboa mediante el Decreto Ejecutivo número 277.

El Gobierno argumentó grave conmoción interna como causa principal de la decisión.

Estado de excepción del gobierno

El decreto establece el estado de excepción en nueve provincias, incluida Manabí, una de las más golpeadas.

También abarca Guayas, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo y Sucumbíos.

Además, se incluye a los cantones La Maná, Las Naves y Echeandía.

El documento oficial señala que la medida tendrá una vigencia de 60 días.