El y el matcha han conquistado paladares en todo el mundo. Su popularidad se sostiene en sus propiedades antioxidantes y en la capacidad de mejorar la concentración. Sin embargo, investigaciones recientes advierten un matiz importante. Estos brebajes pueden limitar la absorción del hierro no hemo, presente en alimentos de origen vegetal.

El hierro no hemo es esencial para la producción de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno. Se encuentra en legumbres como lentejas, garbanzos y en verduras como espinacas. A diferencia del hierro hemo, proveniente de la carne, el hierro vegetal se absorbe con mayor dificultad. Ciertos compuestos del y el matcha acentúan este problema.

Evidencia científica sobre la absorción

Un estudio de la Universidad de Oxford, publicado en Revista Estadounidense de Nutrición Clínica , reveló que los polifenoles del té negro y verde reducen hasta en un 70% la absorción del hierro vegetal cuando se ingieren junto con comidas ricas en este mineral.

El matcha, una variedad de verde en polvo, contiene catequinas en altas concentraciones . Investigadores de la Universidad de Chile demostraron que su consumo durante o después de una comida limita de forma significativa la absorción de hierro.

Otro análisis de la Universidad de Wageningen, en Países Bajos, comparó té negro, verde y de hierbas. Los resultados concluyeron que el té negro presenta el mayor efecto inhibitorio por su concentración de taninos. El verde y el matcha tienen un impacto más moderado, pero igualmente relevante. El mismo estudio subrayó un aspecto clave: el momento de consumo. Ingerir o matcha una hora después de comer mejora la biodisponibilidad del hierro vegetal.

Estrategias para equilibrar el consumo

Los expertos no sugieren eliminar el té o el matcha de la dieta. El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos recomienda medidas sencillas para reducir la interferencia en la absorción.

Consumir vitamina C junto con alimentos ricos en hierro vegetal es una de ellas. Los cítricos, el kiwi o los pimientos favorecen la asimilación del mineral. Además, espaciar la ingesta de o matcha de las comidas principales ayuda a evitar deficiencias, especialmente en personas con anemia o dietas vegetarianas estrictas.

Un consumo consciente del te y matcha

El y el matcha ofrecen múltiples beneficios. Entre ellos destacan la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, su efecto antiinflamatorio y la protección antioxidante.

No obstante, la evidencia científica invita a un consumo más estratégico. Integrar estas bebidas sin descuidar la nutrición permite disfrutar de su sabor y virtudes sin comprometer la salud. Una taza de té o matcha puede seguir siendo un placer saludable, siempre que se tome en el momento adecuado.