El consumo excesivo de melatonina, hormona reguladora del sueño, puede generar efectos secundarios físicos y psicológicos. Especialistas en salud y medicina del sueño advierten que dosis altas o uso prolongado sin supervisión médica afectan el ciclo circadiano, la presión arterial y el sistema hormonal, incrementando riesgos para adultos y niños.
Efectos secundarios más comunes
Tomar demasiada melatonina puede provocar síntomas leves como:
- Somnolencia excesiva durante el día.
- Dolor de cabeza.
- Mareos y sensación de desorientación.
- Náuseas y malestar digestivo.
Estos efectos son más frecuentes cuando las dosis superan las recomendaciones habituales (generalmente 0,5 a 5 mg por noche) o cuando se combina con otros fármacos sedantes o anticoagulantes.
La somnolencia diurna excesiva puede afectar la conducción, el rendimiento laboral o académico, aumentando el riesgo de accidentes y disminuyendo la atención y concentración.
Impacto en el sistema hormonal y metabólico
El uso prolongado o elevado de melatonina también puede alterar el equilibrio hormonal, afectando niveles de estrógeno y testosterona en adultos. Esto podría influir en la fertilidad y la función reproductiva si se mantiene un consumo inadecuado durante meses.
Asimismo, la melatonina puede interactuar con el metabolismo de la glucosa, por lo que personas con diabetes o resistencia a la insulina deben extremar precauciones. Algunos estudios indican que dosis elevadas podrían alterar la producción natural de la hormona por el organismo, disminuyendo su eficacia a largo plazo.
Riesgos en niños, adolescentes y personas con enfermedades
En niños y adolescentes, el exceso de melatonina puede afectar el desarrollo puberal y alterar los patrones normales de sueño, especialmente cuando se utilizan suplementos sin supervisión médica.
En personas con trastornos hepáticos, renales o cardiovasculares, la melatonina en dosis altas puede incrementar la probabilidad de presión arterial baja, mareos o interacción con medicamentos, incluyendo anticoagulantes, antiinflamatorios o anticonvulsivos.
Recomendaciones de seguridad
Los expertos recomiendan:
- Consultar con un profesional de salud antes de iniciar cualquier suplemento de melatonina.
- Respetar dosis bajas (0,5–5 mg) y utilizarla por períodos cortos, normalmente de una a cuatro semanas.
- Evitar combinar melatonina con alcohol, sedantes o fármacos que afectan el sueño, para reducir riesgos de somnolencia excesiva o interacciones.
- Priorizar hábitos de sueño saludables: regular horarios, evitar pantallas antes de dormir y mantener un ambiente oscuro y tranquilo.
El uso responsable de la melatonina puede ser beneficioso para regular el sueño en casos específicos, pero el consumo excesivo genera riesgos significativos que requieren atención médica.