El colesterol alto es considerado uno de los principales factores que deterioran la salud de las arterias y favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Así lo explicó el cardiólogo español Vivencio Barros durante una entrevista en Manavisión Plus, donde analizó cómo esta sustancia influye en la aparición de aterosclerosis y otras complicaciones que afectan al corazón, el cerebro y otros órganos.
Barros explicó que esta condición es frecuente en la población y que el organismo humano produce de forma natural lípidos en la sangre. Sin embargo, cuando las cifras aumentan por factores genéticos o por hábitos alimenticios, el riesgo de que se formen placas en las arterias se incrementa con el paso del tiempo.
El especialista señaló que, para comprender el problema, es necesario diferenciar entre los tipos de grasas presentes en la sangre. Según indicó, existe una fracción considerada protectora, conocida como HDL, y otra que genera mayor preocupación médica, el LDL, que se acumula en las paredes arteriales y contribuye a la formación de placas que reducen el flujo sanguíneo.
Un problema silencioso que puede tardar años en detectarse
Barros advirtió que uno de los mayores peligros es que la hipercolesterolemia suele desarrollarse sin síntomas evidentes. Muchas personas descubren que tienen colesterol elevado solo después de sufrir una complicación grave, como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.
El proceso que ocurre dentro del organismo es progresivo. A medida que se acumulan depósitos grasos en las arterias, el paso de la sangre se vuelve cada vez más limitado. Con el tiempo, esta situación puede afectar órganos vitales como el corazón, el cerebro, los riñones o las extremidades inferiores.
El cardiólogo explicó que estas obstrucciones pueden generar consecuencias graves, entre ellas infartos cardíacos, infartos cerebrales, insuficiencia renal o problemas severos en la circulación de las piernas.
Factores que influyen en su aparición
Durante la entrevista, Barros también explicó que existe la creencia errónea de que este problema se presenta únicamente en personas con sobrepeso. Según aclaró, el colesterol alto puede aparecer tanto en personas con obesidad como en individuos delgados.
El especialista indicó que el sobrepeso está más relacionado con el aumento de triglicéridos, mientras que las cifras de lípidos en sangre pueden elevarse por múltiples causas, entre ellas factores genéticos, hábitos alimenticios o la propia producción del organismo.
Asimismo, mencionó la existencia de una enfermedad congénita denominada hipercolesterolemia familiar. Esta condición genética provoca niveles extremadamente altos desde edades tempranas y eleva significativamente el riesgo de desarrollar aterosclerosis.
Aunque se trata de un trastorno poco frecuente, Barros explicó que requiere tratamiento intensivo desde etapas tempranas para reducir las probabilidades de enfermedad cardiovascular. En estos casos, el control médico permanente es fundamental para evitar complicaciones futuras.
Prevención y chequeos médicos
El cardiólogo subrayó que la prevención es una de las herramientas más efectivas para reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares. Para ello, recomendó realizar controles periódicos que permitan evaluar el perfil lipídico mediante análisis de sangre.
Según explicó, no existe una edad única para iniciar los controles, aunque señaló que la adolescencia puede ser un momento adecuado para realizar el primer examen. Posteriormente, los chequeos deben repetirse con mayor frecuencia conforme avanza la edad.
Barros detalló que en adultos jóvenes con resultados normales los controles pueden realizarse cada dos o tres años. Sin embargo, en personas mayores o con factores de riesgo es recomendable que se realicen de forma más frecuente.
El especialista añadió que mantener cifras saludables depende también del nivel de riesgo cardiovascular de cada paciente. Personas que han sufrido infartos, ictus o padecen enfermedades renales o diabetes deben mantener valores más bajos que quienes no presentan antecedentes.
Cambios en el estilo de vida desde la infancia
Durante la entrevista también se abordó el aumento de factores de riesgo en niños y adolescentes. Barros señaló que los hábitos actuales, caracterizados por el sedentarismo y el consumo frecuente de alimentos procesados, pueden favorecer niveles elevados de colesterol desde edades tempranas.
El especialista explicó que la prevención debe comenzar incluso antes de que aparezcan los factores de riesgo. A este enfoque lo denominó prevención primordial, que consiste en promover estilos de vida saludables desde la infancia.
Entre las recomendaciones destacó la importancia de fomentar la actividad física, reducir el sedentarismo y promover una alimentación equilibrada. También señaló que la obesidad infantil ha crecido de forma considerable en distintos países, lo que incrementa la probabilidad de problemas cardiovasculares en el futuro.
Barros añadió que el cuerpo humano está diseñado para mantenerse activo y que el ejercicio regular contribuye a proteger la salud de las arterias. Por esta razón, insistió en la necesidad de incentivar actividades físicas desde edades tempranas.
Importancia de la información médica confiable
Otro aspecto abordado durante la entrevista fue la difusión de información sobre salud en redes sociales. El cardiólogo expresó preocupación por la circulación de recomendaciones sin respaldo científico relacionadas con tratamientos o remedios para reducir el colesterol.
Según explicó, muchos de estos consejos pueden resultar peligrosos porque no toman en cuenta las características individuales de cada paciente. Por ello, insistió en que el tratamiento siempre debe ser evaluado y supervisado por profesionales de la salud.
Barros indicó que los médicos son quienes pueden determinar si una persona necesita cambios en su estilo de vida, seguimiento médico o tratamiento farmacológico para controlar sus niveles de lípidos en sangre.
El especialista concluyó que la prevención, los controles periódicos y la consulta con profesionales de la salud siguen siendo las herramientas más efectivas para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y proteger la salud arterial a largo plazo.
Vea la entrevista completa aquí:

